Miguel Á. Morales: “40 años haciendo futuro”

Todos hemos pecado de imprudentes cuando teníamos más juventud que años y, en esa imprudencia, solíamos criticar a las generaciones pasadas sin haber construido nada para las generaciones que venían. Es hora de romper una lanza, por tanto, por quienes construyeron una sociedad imperfecta pero libre, mejorable, pero incluyente.

El PSOE fraguó su grandeza apostando por un país que necesitaba construirse mirando hacia adelante, sin odio ni exclusiones, pero con memoria. Lo que para algún que otro regenerador de barra de bar es una debilidad, para las y los socialistas es su principal fortaleza: la tolerancia.

 Fuimos prudentes dando pasos que cambiaron nuestra geografía, nuestro entorno y nuestra relación con los de arriba y los de al lado, porque abajo ya no quedaba nadie. Llevamos 40 años mejorando la vida de la gente gracias a nuestras convicciones para transformar e igualar, para reformar y progresar, para no dejar a nadie en la cuneta y para recordar de dónde vinimos y así nunca más volver a vivir el odio, la exclusión, la desigualdad.

 Durante estos meses, estamos compartiendo con compañeros y compañeras históricas, que hacen militancia de presente, la llama del socialismo, reconociéndoles su trabajo y compromiso para que las generaciones actuales disfrutemos de todos los derechos conseguidos, sin olvidar que no siempre fue así y no porque viviéramos en un país pobre, en una región yerma, sino porque el fascismo español se alimentaba del empobrecimiento de la mayoría, de la ignorancia de la mayoría, del miedo de la mayoría.

Cada lucha que entablamos, cada elección que ganamos, cada voto que cosechamos y cada voluntad que nos acompaña, nos afirma en una identidad reconocida hoy gracias a lo conseguido pero, sobre todo, gracias al futuro por el que seguimos trabajando y por el que estamos obligados a no desfallecer ni rendirnos, sin importarnos el reto que se nos presente.

 Una sociedad libre no se construye con odio ni venganza. Una sociedad libre se construye con justicia y la justicia descansa en el progreso, en un progreso que reparta equitativamente lo que genera, porque no hay progreso sin igualdad y sin justicia social.

 Por delante nos espera el proyecto de mayorías que tenemos, como PSOE, como cacereños y como ciudadanos de la región que más ha avanzado en democracia. Porque Extremadura, más que nadie en España, le debe todo lo que es a la libertad, libertad que posibilitó hacer realidad los sueños que la dictadura impedía tener, y así hoy las nietas de los que no podían ni soñar, son universitarias. ¿Qué no es mucho? Es mucho más de lo que consiguieron otros a fuerza de sangre y paredones.

 Por ello, tengamos tranquilidad, paciencia y tesón para seguir creyendo y defendiendo nuestros valores, para seguir alzando la voz y combatiendo contra todas las injusticias, las de dentro y las de fuera. Son 40 años mejorando la vida de la gente, serán muchos más, será siempre.

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