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Las causas que ocasionan que todo un país salga a la calle, nunca son gratificantes, en su día fue la guerra de Irak y las mentiras de un Gobierno, también del PP, y el pueblo los desahució. Hoy es la política económica más desigual de la historia y la destrucción del Estado de Derecho y el pueblo los volverá a echar.
Ayer hubo un pronunciamiento contundente en España, en Extremadura, en Cáceres, en Plasencia...en todos y cada uno de los pueblos de nuestra provincia, contra la política de Rajoy y Monago, expresado en el éxito de la Huelga general y en las multitudinarias manifestaciones. La gente salió a la calle a parar una política sectaria, elitista, excluyente y orientada exclusivamente a complacer a los mercados, una política donde la ciudadanía no cuenta, lo único que cuenta es el balance de resultados de los bancos y del capital. El PSOE quiso estar con la gente en la calle y acompañarla en su lucha, porque somos parte de esa ciudadanía; acompañar también a los sindicatos, en definitiva ser parte de toda esta expresión de dignidad y solidaridad que recorrió las calles de nuestras ciudades y pueblos. No es cierto que el rumbo que sigue Rajoy y Monago sea el único posible, ese rumbo llevará a la ruina a la mayoría y a la opulencia a la minoría. Ese rumbo destruirá lo construido y conseguido con el esfuerzo de tantos y tantos durante las últimas décadas. Nunca en política existe un solo camino y es lo que jamás ha entendido la derecha española a lo largo de la historia y ahora tampoco. No escuchan porque quieren terminar el trabajo que les han encomendado las élites a las que responden, el poder económico, la conferencia episcopal, los intereses del capital y a golpe de decreto y presupuestos quieren acabar con todo lo que sea público. Como socialistas nos tendrán enfrente de manera activa, porque nuestra lucha y empeño es la defensa de los intereses de la mayoría de la ciudadanía, de los que menos tienen, de los que ayer mostraron la fortaleza, dignidad y convicción de que otra política es posible. |