Los días de julio siguientes al siniestro ferroviario de Santiago de Compostela fueron jornadas de sentimientos y manifestaciones colectivos y públicos de dolor, de puesta en valor de la solidaridad ejercida por vecinos y ciudadanos del lugar, de loa de la profesionalidad, dedicación y méritos de los funcionarios públicos intervinientes; a posteriori, el dolor se refugia y prolonga en los pechos y mentes de los dolientes cercanos (mis sinceras condolencias a todos ellos)….. y el teatro social y público que es la vida reinicia su cartelera, como manda la tradición…… 
Con todo mi respeto y cariño para las personas fallecidas y sus dolientes (algunos son amigos desde hace años), con mis mejores deseos de recuperación para los heridos convalecientes, vayan estas letras en recuerdo de todas las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en el atardecer del pasado 24 de julio en las proximidades de la ciudad del Apóstol.
“Ahí viene Garzón” recuerdan ahora haber dicho algunos compañeros del maquinista del tren descarrilado cuando este llegaba a sus destinos, queriendo significar que solía llegar con retraso porque era un profesional sensato y prudente; mientras tanto, sin haberse abierto la caja negra del Alvia S-730 siniestrado, toda España había sido convencida de que la responsabilidad del descarrilamiento era del maquinista Garzón, que iba a 180 Kms/hora en lugar de a los 80 no superables en el tramo.
Los responsables de Renfe se han apresurado a garantizar que las medidas de seguridad son adecuadas y suficientes, señalando al maquinista como único responsable del siniestro; el señor ministro de Interior nos comunicó que el maquinista se encontraba en situación jurídica de detenido en el hospital, por orden judicial….
La caja negra del Alvia revelará la verdad del siniestro (confiemos en ello), la Justicia analizará las responsabilidades que se estimen concurrentes y sentenciará, siendo deseable que lo haga de forma y manera que sirva de conocimiento y “ejemplo” para los ciudadanos en general.
Más, por si acaso alguien pensara que la responsabilidad debe ir más allá del maquinista Garzón, pues este hombre tiene por encima de él a muchos jefes, responsables, directores generales, asesores, subsecretarios, presidentes y ministros, hay quien considera conveniente invitar a escena a cuantos figurantes sea posible; les invito a leer a Manu Albarrán el día de hoy en lainformacion.com, remontándose a la inauguración del tramo afectado en 2010, citando a Zapatero y a Blanco para invitarnos a buscar la verdad verdadera en el origen de los tiempos (aquí).
El teléfono es un invento de gran utilidad y beneficio para los hombres, pero sin embargo también es utilizado para insultar, humillar, despedir, desahuciar, delinquir. ¿habremos de condenar a Graham Bell por el uso indebido que posteriormente hacemos de su patente?
Por favor, saquemos a escena a todos los responsables, pero más víctimas NO.
Por Fernando Solís.-













