Nuestro legado por la libertad y la igualdad se llama: Las Trece Rosas fueron Carmen Barrero Aguado, Martina Barroso García, Blanca Brisac Vázquez, Pilar Bueno Ibáñez, Julia Conesa Conesa, Adelina García Casillas, Elena Gil Olaya, Virtudes González García, Ana López Gallego, Joaquina López Laffite, Dionisia Manzanero Salas, Victoria Muñoz García y Luisa Rodríguez de la Fuente. 
La política es una herramienta en la que deben aflorar los principios dentro de un marco de actuación condicionado por la realidad pero, y por encima de cualquier pronunciamiento, la política debe respirar valores que, atemporales, nos movilicen, nos emocionen y nos fortalezcan.
Ahora, que está de moda dar valor a los orgullos, los trapos y las consignas, me gustaría recalcar que ser socialista es continuar una tradición de lucha por el progreso, la inclusión y la justicia social. La historia, y no para victimizarnos, nos enseña que hemos dado muchas vidas a las causas de las transformaciones sociales, que hemos dado mucho dolor por defender la libertad y que seguimos aquí orgullosas de aquel legado y orgullosos de lo que seguiremos siendo capaces de construir.
Fueron 13 aquellas mujeres que simbolizan la resistencia a la mordaza y persecución de la dictadura franquista que, aún hoy, se niegan a condenar algunos que, además, ponen filtros para recordar nuestra historia y cumplir la ley de Memoria Histórica. No defienden la libertad quienes quieren equiparar el terrorismo de estado con la resistencia democrática. Es una simple argumentación que intenta seguir haciendo del silencio la única posición histórica ante el genocidio de una dictadura que sumió a España en el oscurantismo.
Las 13 Rosas son un legado para todas aquellas mujeres que nos consideramos un reflejo de esta sociedad que construimos a diario, una sociedad que necesita cambios para obtener la igualdad real entre hombres y mujeres. Que aquellas 13 chicas lucharan y dieran su vida por una sociedad mejor nos debe hacer entender que como entonces, seguimos dando batalla contra el machismo cultural, contra los roles establecidos, contra la desigualdad salarial y contra la imposibilidad de criar a nuestros hijos e hijas por riesgo a perder o a no obtener trabajo.
Las mujeres de hoy, las que consideremos que la política es una disciplina movilizada por principios y valores, somos herederas de aquellas que dieron su vida, que gritaron o que, en silencio, favorecieron a construir tiempos mejores para sus hijas, sabiendo que lo necesario también es imprescindible.
Guillermo Fernández Vara dijo que su gobierno es el gobierno de las mujeres y que no descansará hasta que hagamos de la igualdad un objetivo conseguido. Nuestro legado será el iniciado por aquellas maravillosas jóvenes que vieron cómo su vida era destrozada por los heraldos de la muerte.
Nuestro legado será el plasmar en leyes y en conductas que las mujeres estamos aquí para quedarnos y que no habrá una sola de nosotras que sea aislada por nuestra condición. Son varios los frentes abiertos y los iremos cerrando con decisión en los tiempos que sabremos construir. Lo que aquellas 13 Rosas nos dejaron fue esperanza y lo que nosotras y nosotros dejaremos, será igualdad real.














