Blanca Martín sobre la exposición de Mai Saki: «¿Son los rostros de la gente, la gente?»

16 May, 2016

Prólogo a la extraordinaria obra de Mai Saki, de Blanca Martín, Presidenta de la Asamblea de Extremadura. Blanca Martin pesentando a Mai Saki

Por Blanca Martín.-

¿Son los rostros de la gente, la gente? ¿Qué nos dicen sus ojos, los surcos de la cara, el tiempo y la orfandad con las que detienen el tiempo para, vaya paradoja, traspasarlo?

Hay muchas formas de construir conciencias e infinidades de caminos para transformar la realidad pero, como nos enseñó Lao Tse, todo viaje, por largo que sea, comienza por un solo paso.

Mai Saki nos informa, nos revuelve, nos contrae en nuestros acomodados espacios y nos lanza un grito al compromiso. No. No son los rostros de la gente, la gente, pero sí las miradas con las que reciben el golpe de la vida y la deshumanización que los hace víctimas, exiliados no ya de su tierra, sino de sus propias existencias.

Expo Mai Saki 1Es un honor recibir la obra de Mai Saki pero también nuestra vergüenza. Es inmoral conformarnos con ser testigos del horror desde una óptica sensible en medio de canapés y una buena copa de vino. Cada retrato, cada huella, cada mirada, cada fragmentación del horror en primerísimos planos llenos de humanidad y, a la vez, espanto, nos engullen hacia la putrefacción de lo que la desidia y omisión de occidente han logrado.

Después de Auschwitz supimos que el horror también podía sublimarse en espléndidos relatos artísticos. Sí, la destrucción ha cambiado para siempre la sensibilidad ante el hecho y la creación artística y el palpitar de la pena, el miedo y el vacío se acercan hacia nosotras y nosotros para sacudirnos de nuestra letanía y despertarnos ante la vida robada de otras personas.

No nos une el amor sino el espanto, escribió el argentino Jorge Luis Borges. No hay mejor resumen para el arte al que nos enfrentamos en esta exposición, un arte que nos despierta los sentidos para contribuir, desde aquí y ahora, a cambiar las circunstancias de la realidad retratada. Expo Mai Saki

No sé si seremos capaces de hacerlo, pero al menos, intentaremos abjurar de todo tipo de apatía y no descansaremos hasta que cada mujer, niña, hombre y abuelo del Planeta, tenga una oportunidad para cambiar su vida.

Mai Saki nos ayuda, desde la evocación de la realidad más desgarrada, a ser y estar comprometidos con el dolor de las personas.

¿Son los rostros de la gente, la gente?

No lo sé, pero trascienden el tiempo con la expresión captada y eso es una puerta a la eternidad.

Exposición de fotografías «El Camino de la Vergüenza» de Mai Saki

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