Pregón de Blanca Martín Delgado, Presidenta de la Asamblea de Extremadura, con motivo de las fiestas de Valdastillas. 
«Querido pueblo de Valdastillas, amigos y amigas. Quiero en primer lugar, aunque suene a tópico, agradecer a la Corporación municipal, a vuestro Alcalde, José Ramón, el honor que ha supuesto para mí compartir con vosotros un momento tan señalado: el de pregonar vuestras FIESTAS del Santísimo Cristo del Humilladero, en esta hermosa localidad, enclavada en las estribaciones de las hermosas Sierra de San Bernabé y la Sierra de Tormantos, en nuestro Valle del Jerte.
Valdastillas es uno de los pueblos más internacionales de nuestra querida Extremadura. Gracias a vuestras manos, a vuestro sudor, al trabajo que realizáis todos los días del año. Extremadura ha cosechado una importante seña de identidad, una marca definitoria de nuestra región, un exquisito manjar valorado allá dónde llega la cereza y nuestra roja picota. Nuestras cerezas otorgan a Valdastillas, al Valle del Jerte y a Extremadura una de nuestras mejores marcas en el mundo; y esto es el resultado de un inmenso trabajo fruto del cariño que, mujeres y hombres de Valdastillas y de toda la comarca, ponéis en la producción de la cereza. El nombre de Valdastillas a través de las etiquetas de la Agrupación de Coopertativas del Valle del Jerte llega a los hogares y a los mejores restaurantes de Gran Bretaña, Alemania, Italia, Suiza, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Rusia, Dinamarca, Estonia, Brasil o China.
Aunque el nombre de Valdastillas esté ligado a la cereza, bien sabéis la importancia de otros productos como nuestras castañas, nuestros higos secos, deliciosos en todas sus variedades, nuestras frambuesas y nuestras maravillosas aceitunas; y por supuesto a los regalos de nuestra naturaleza. Muchos peregrinos salen desde Valdastillas para llegar hasta la impresionante Cascada del Caozo, un lugar donde podemos encontrar la pureza de nuestro aire y la mejor terapia relajante con el sonido del agua.
Un baño en la piscina natural de la Garganta Bonal, en sus aguas cristalinas; aguas que recorren todo nuestro Valle y que este verano ha sufrido uno de los grandes males que acechan a nuestra naturaleza: el incendio en la reserva natural de la Garganta de los Infiernos. ¿Pero saben qué? La naturaleza es sabia y por tanto volverán a nacer nuevos brotes y se recuperará todo el esplendor; pero hoy más que nunca tenemos que decir un ¡nunca más! ¡nunca más! ¡nunca más otro atentado a nuestro medio ambiente!
Reconocer hoy el trabajo de los bomberos forestales y todos los medios técnicos y humanos que han intervenido en su extinción. Así como el trabajo coordinado entre la Junta y el Ministerio de Medio Ambiente. 
Invito desde este pregón a todos los foráneos a que vengan en unos días a nuestro Valle del Jerte, a disfrutar de la inmensidad de colores que nos regala el otoño. Quedarán embaucados por tal belleza. Un paseo por vuestro término municipal no tiene precio.
Desde aquí me quiero despedir deseándoos unas bonitas y buenas fiestas del Santísimo Cristo del Humilladero. ¡Viva Valdastillas! ¡Vivan los cuqueños!»













