César Calderón: «Las próximas elecciones se van a volver a jugar en torno a una decisión entre PSOE y PP, entre izquierda y derecha.» 
La primera vez que me acerqué a una encuesta de intención de voto, mi maestro me advirtió: «Mira Calderón, los sondeos electorales se parecen mucho a los que hacen las marcas de coches. Si tú le preguntas a una persona que no tiene intención de comprarse un coche en los próximos meses sobre cuál se compraría, siempre va a responder Mercedes, Audi. incluso Porsche o Ferrari. En cambio si haces esa misma pregunta a una persona que tiene tomada la decisión de comprarse un coche durante las siguientes semanas, muy probablemente te dirá que lo que se va a comprar es un Renault o un Seat».
Una vez hecha esta advertencia sobre las encuestas realizadas fuera del periodo electoral, sí que me gustaría compartir con ustedes unas cuantas reflexiones sobre la publicada recientemente por este diario [HOY, ndr.], que ha demostrado su competencia en cuanto a Extremadura se refiere en sus últimas ediciones, especialmente cuanto más cerca del periodo electoral se ha realizado:
1.- Los dos grandes partidos aguantan bien en Extremadura.
Es la gran noticia de la encuesta, mientras en los sondeos de otras regiones españolas la irrupción de partidos minoritarios ha reducido la representación política de PSOE y PP a un espacio en torno al 50% -60% de los votos, en Extremadura siguen ocupando cómodamente casi un 80% del mismo.
Los extremeños, por tanto, no han comprado el mensaje sobre lo pernicioso del bipartidismo. Las próximas elecciones se van a volver a jugar en torno a una decisión entre PSOE y PP, entre izquierda y derecha.
2.- El bello suicidio de Izquierda Unida.
Si el suicidio político es una de las bellas artes, Pedro Escobar es uno de los grandes artistas de nuestro tiempo, el Leonardo da Vinci del tiro en el propio pie, el Dalí del seppukku.
Pocas formaciones políticas han tenido más avisos por parte de la ciudadanía que Izquierda Unida de Extremadura y más oportunidades de volver a conectar con sus votantes -solo en los últimos meses una moción de censura, la renta básica y los presupuestos- y en todas ellas se han equivocado hacia el mismo lado, votando con el Partido Popular.
Izquierda unida desaparece de la escena política extremeña por una larga temporada víctima de sus propios errores y de su falta de visión política. La buena noticia es que van a tener tiempo de sobra para poder analizarlos, eso sí, fuera del parlamento y de muchas ciudades de Extremadura.
3.- La lenta caída del Partido Popular.
Han pasado tres años desde que el Partido Popular obtuvo su mejor resultado en Extremadura en las elecciones generales de noviembre de 2011 con un 51%, y a partir de ese momento comenzó a deslizarse por una empinada pendiente de la que aún no conocemos su final.
Si tomamos el último dato comparable, la propia encuesta de este diario de febrero de este año, el PP se deja 5 puntos en la gatera, que son muchos puntos para tan corto periodo de tiempo.
Sería enormemente interesante descubrir por dónde se está produciendo esa sangría de votos del PP, que de seguir con esta cadencia, puede acabar inhabilitándole para ser competitivo en 2015, pero parece evidente que los mensajes de José Antonio Monago ya no movilizan a su electorado como lo hacían antes.
Tanto su sociedad de gananciales con Izquierda Unida, como la sobreactuación de su estilo de comunicación y su permanente ocupación de los focos mediáticos pueden tener bastante que ver con esto.
Los focos, sobre todo si son de rayos UVA, a la larga terminan quemando.
4.- La insoportable consistencia del PSOE.
El único partido que parece tener un apoyo consistente es el PSOE Extremeño, tan consistente que en cierto modo puede resultar aburrido, una línea recta que oscila entre el 37% y el 39% inasequible al desaliento, al tipo de elección e incluso al clima.
Algo ha cambiado en el PSOE de Extremadura tras la moción de censura presentada por Vara y confirmada por su indiscutible victoria en las elecciones europeas -que sigue siendo el último dato de voto real del que disponemos- algo que les ha llevado a creer de nuevo en sus propias posibilidades de victoria y de recuperar el gobierno. Veremos.
5.- El afloramiento de Podemos.
Una de las externalidades positivas de esta encuesta es que pone en manos de ustedes y de mí, ciudadanos de a pie, los datos que ya se comentaban en voz baja en los cenáculos emeritenses, la fuerte irrupción de Podemos en la política extremeña, expulsando de la escena a Izquierda Unida y arañando voto a todos los partidos, PP incluido.
Parece claro que, a falta de mayorías absolutas y como en 2011 con Izquierda Unida, la llave del gobierno de Extremadura la va a tener un único partido que, como en aquel momento, se va a jugar su credibilidad y futuro apoyando a uno u otro de los mayoritarios.
Y todo esto, claro, a siete meses de las elecciones, es decir, hablando de audis y mercedes. A ver que pasa cuando tengamos que decidir entre renaults y seats.
* César Calderón es Consultor Político y Director General de Red Lines














