Interesante post de César Serrano que hace un repaso sobre los bochornos de Monago y compañía. 
Los últimos días me están siendo especialmente escandalosos, gracias a esta galería de la infamia en que parece haberse convertido Extremadura.
Sí, es infame y escandaliza que un tipo al que no conozco me llame fascista por decir que gastarse 700.000 euros en un sarao nocturno de la escuela pública extremeña , y a la que un gobierno sin alma tiene bajo mínimos, me resulta infame.
Y me escandaliza que gentes que no tienen ni puta idea de lo que el gobierno extremeño está haciendo con esta región vengan a decirme mientras les cuelgan en las solapas una lonchita de jamón marca CERES que Monago es un líder extraordinario y lo dicen mientras hasta sus oídos llegan los sonidos de la desesperanza de miles de extremeños.
Y el bochorno más absoluto, también la infamia, con ese pataleo infantil de Pedro Escobar cuando Monago le da las gracias por los servicios prestados. Bochornoso, señor Escobar, bochornoso lo de usted y lo de sus dos compañeros de grupo en la Asamblea de Extremadura.
Sí, los tres son cómplices de los cierres de las urgencias médicas, de que los chicos y chicas de Extremadura se hayan quedado tirados en las carreteras sin transporte escolar; son cómplices del copago, también del canon del agua; sí, son cómplices del sufrimiento de miles de extremeños.
Y la infamia adquirió tonos estrambóticos cuando Monago dice “es una cuestión de dignidad, de justicia y de memoria histórica”, y que por ello dará 300 € a las mujeres que vivieron la guerra y la posguerra, y lo dice mientras les niega a muchas de esas mujeres su derecho a recuperar los cuerpos de sus padres, de sus hermanos asesinados y tirados en infames cunetas.
No, señor Monago, ese dinero no puede dignificar nada, dignifica un plan que con fondos suficientes ayude a encontrar a nuestros muertos, no este puñado de euros que solo sirve para que usted hoy ande en los totales de los telediarios.














