César Serrano relata el afán por el «arte trilero» de Monago y su gestión de gobierno. 
Cuando flojean los argumentos los necios suelen tirar de vocabulario grueso y eso es lo que le ocurre con demasiada frecuencia a la vocera del PP en Extremadura. Sé que no le debe ser fácil encontrar argumento contra los suyos.
Ayer, cuando Guillermo Fernández Vara exhibía el documento del gobierno de Rajoy, en el que se da respuesta a una pregunta parlamentaria sobre el déficit en Extremadura, y que dice: “La necesidad de financiación del segundo trimestre de 2011 era de 478 millones de euros”. Frente a este documento, la vocera del PP se nos pone faltona y altanera y, desde esa altanería faltona, se la escucha decir: “El cálculo del déficit público realizado por el PSOE es propio de TRILEROS, ya que los socialistas incluyen ingresos ficticios y gastos no presupuestados”.
Que no, que los datos son del gobierno de don Mariano Rajoy Brey, presidente de su partido, el Partido Popular. No nos quiera usted confundir con cubiletes y bolitas, que eso, sabe, es de tramposos, y andar haciendo trampas con el dinero de todos es un juego muy peligroso porque aquí, y pasando de lenguajes más o menos técnicos y de conceptos porcentuales, de lo que se trata es de saber qué ha hecho el gobierno de Monago con nuestro dinero.
Son muchos millones los que se tratan de hacer desaparecer bajo el cubilete presupuestario, y bueno será recordar que el cubilete presupuestario está en manos del señor Monago. Es él el que tiene las cuentas hechas unos zorros, es él el que está dejando las escuelas sin maestros, es él el que no paga a los proveedores, es él el que nos tiene breados a tasas e impuestos, es él el que amontona a los enfermos en los pasillos, es él el que ha estirado las listas de espera médicas hasta lo insoportable, es él el que desahucia, es él el que nos ha dejado sin transporte escolar, es él el de la tasa del agua, es él el que mantiene el céntimo sanitario, es él el que tiene bajo mínimos presupuestarios la escuela en Extremadura, es él el que ha multiplicado hasta el infinito la propaganda, es él el que compra portadas para esconder la bolita, es él el que ha diezmado las plantillas en nuestros hospitales, es él el que ayer salió corriendo con la manguera sin agua queriendo apagar el fuego de sus mentiras.
No, señor Monago, no son siete servicios de urgencias rurales, son muchos más los que usted mantiene cerrados. No, ese gancho de trile ya no hace trágala.














