Presenta una moción al Pleno para que se lleve a cabo en un plazo máximo de 15 días, estableciendo un calendario de sesiones mensuales.
“El abandono de los barrios por el equipo de Gobierno es público y notorio, como ya venimos denunciando, pero en el caso de La Madrila al abandono se unen los problemas de convivencia, lo que representa uno de los desafíos más complejos de nuestra ciudad. Una situación que se ha cronificado sin que las intervenciones puntuales hayan logrado una solución estructural”.
Así de contundente se mostraba la portavoz del Grupo Municipal Socialista, Belén Fernández, quien añadía: “Hemos presentado una moción al Pleno de este jueves en la que demandamos reactivar la constitución formal y efectiva, en un plazo máximo de 15 días, de la Mesa Multidisciplinar de La Madrila”.
Estos problemas históricos de contaminación acústica y degradación del espacio público, ha manifestado, se han agravado por reyertas habituales, generando una creciente sensación de inseguridad entre vecinos y vecinas. Por ello, considera necesario recuperar este espacio porque “la resolución de los problemas de La Madrila requiere de un espacio de trabajo técnico y político”, en el que participen todas las áreas municipales, los colectivos vecinales y el sector hostelero.
En este sentido, Fernández ha reconocido la puesta en marcha de esta mesa a finales de 2023, señalando que, según datos del equipo de Gobierno, permitió una reducción de hasta el 55% en las intervenciones policiales, con la consiguiente mejora de los indicadores de convivencia.
“Pero lo que nació como un foro multidisciplinar necesario”, ha incidido, “ha acabado como tantos grandes anuncios del equipo de Gobierno: en nada. Por falta de impulso político continuado, se ha quedado en una declaración de intenciones vacía de actividad regular. Y por eso es necesario reactivar esta mesa”.
Además de estos problemas, ha añadido que La Madrila necesita actuaciones en accesibilidad, limpieza viaria, mantenimiento de zonas verdes y mejoras en iluminación, actuaciones que, según la portavoz, son necesarias en todos los barrios, porque los cacereños y cacereñas perciben una ciudad cada día más abandonada.
A ello se suma otro problema añadido: la presencia de amianto que ha superado su vida útil, no solo en tejados de numerosos edificios, sino también en sus bajantes, lo que supone un riesgo para la seguridad y la salud pública. “Volvemos a pedir que se haga uso del remanente de tesorería para facilitar su retirada”.
“Pero al gobierno de Rafa Mateos no le importan los barrios”, ha subrayado, “las prioridades son explícitas en el presupuesto aprobado para 2026. Mientras estas cuentas solo contemplan 800.000 euros para actuaciones en todos los barrios cacereños, las expropiaciones pendientes en Capellanías han triplicado su dotación, pasando de 500.000 a 1.500.000 euros en un año”.
“El remanente no es el plan de ahorros de los cacereños y cacereñas, como dice el alcalde. Todos esos millones se pueden y se deben invertir en nuestros barrios, porque los barrios lo necesitan”.













