El PSOE de Extremadura ha propuesto la puesta en marcha de un Plan Integral de Protección del Olivar Tradicional de Montaña y la creación de una línea específica de ayudas para la variedad Manzanilla Cacereña, como compensación por los servicios ecosistémicos que este cultivo presta en la prevención de incendios forestales.
La iniciativa, registrada por el Grupo Socialista para su debate en la Asamblea de Extremadura, plantea además la incorporación de la metodología desarrollada por la Universidad de Extremadura (UEx) para determinar el importe de estas ayudas y elaborar un mapa autonómico de olivares estratégicos para la prevención de incendios.
Asimismo, la propuesta insta a la Junta de Extremadura a impulsar medidas que favorezcan el relevo generacional, evitando el abandono de un cultivo que constituye un elemento esencial del paisaje, la economía y la identidad de numerosas comarcas extremeñas. Estas medidas fueron acordadas en una reciente reunión celebrada en Mérida entre el secretario general del PSOE de Extremadura, Álvaro Sánchez Cotrina, y representantes de ASOMANCA, la Asociación del Olivar Tradicional de Manzanilla Cacereña.
Los estudios científicos avalan que los olivares tradicionales desempeñan un papel decisivo como infraestructuras naturales de prevención frente a los grandes incendios forestales. Por ello, el PSOE también reclama un incremento de la financiación del INFOEX que permita reforzar los trabajos preventivos durante todo el año, garantizar la ejecución de los planes periurbanos de prevención de incendios en todos los municipios extremeños con alto riesgo e impulsar una gestión activa del combustible vegetal mediante la agricultura, la ganadería extensiva y la selvicultura preventiva.
La Manzanilla Cacereña se cultiva principalmente en las comarcas de Sierra de Gata, Las Hurdes, Valle del Alagón, Trasierra-Tierras de Granadilla, Valle del Ambroz, Valle del Jerte y La Vera, donde constituye uno de los principales patrimonios agrarios, ambientales, económicos y culturales de Extremadura.
Sin embargo, la continuidad de este cultivo se encuentra seriamente amenazada por el incremento de los costes de producción, las dificultades para la mecanización y el envejecimiento de los titulares de las explotaciones, factores que comprometen su rentabilidad y favorecen el abandono del olivar tradicional.
Con esta propuesta de impulso, el PSOE reafirma su compromiso con un modelo que protege el medio ambiente, contribuye a la prevención de incendios, genera riqueza y empleo en el medio rural y ayuda a fijar población. Porque apoyar el olivar tradicional es proteger el territorio, defender el mundo rural y garantizar el futuro de miles de familias extremeñas.













