Ceciliano Franco, Secretario de Sanidad de la CEP de Cáceres, analiza el estado de la sanidad pública extremeña y sostiene que el haber suprimido las consultas de endocrinología no tiene explicación alguna. 
Por Ceciliano Franco Rubio
Secretario de Sanidad CEP PSOE Cáceres
La gestión Monago del SES y de la sanidad pública es un despropósito , no hay estrategia, no existe planificación y hay una falta total de compromiso público. Solo así se puede entender que la sanidad pública extremeña se esté desmoronando
¿Cómo va a tener estrategia un organismo que cambia de consejeros cada 6 meses, de gerente cada 6 meses, de directivos un día si y otro también?
La única estrategia es no gastar, aun a costa de la salud de los extremeños. Las listas de espera sanitaria no preocupan a este gobierno, por muchos motivos pero bastan dos: primero, no informan , las esconden y acusan al gobierno anterior de tener guardadas listas en los cajones, cuando queda claro que los que mienten son ellos, camuflando documentos oficiales como ha hecho el director del hospital de Mérida. Y en segundo lugar, cuanto peor estén las listas de espera será más fácil privatizar la sanidad pública.
Hoy se están citando en Cáceres resonancias que se pidieron hace un año y medio, una barbaridad. El escrito que hemos descubierto en Mérida confirma un secreto a voces: las listas de esperan se maquillan, disponemos de muchos datos de ciudadanos que lo confirman. Para este gobierno la sanidad publica no tiene importancia, desgraciadamente tampoco el paro, la educación etc. A este gobierno no le importa la ciudadanía.
Desde la pasada semana, muchos padres de hijos diabéticos están preocupados porque se han suprimido las consultas de endocrinologiía pediátrica, un servicio de 25 años, de gran ayuda a niños diabéticos, de gran prestigio y de referencia para otros hospitales de la provincia.
No hay explicación posible, la realidad es que se va suprimir este servicio por ahorrar. La forma de suprimirlo no admite otra lectura, ni se informa ni se explica, se cierra y punto. Más «mérito» para Monago, menos gasto, menos déficit , menos derechos… esa es la ecuación. Y todo a costa de los niños, a costa de los que más necesitan.














