Guillermo Fernández Vara analiza la crisis que sufre el gobierno de Monago, mes y medio después de la moción de censura. 
Mes y medio después del Debate del estado de la región en el que Monago reconoció sentirse orgulloso de su gobierno, se produce una crisis de gobierno que no desearía que fuera un gobierno en crisis.
Porque aunque no lo crean, nunca me alegraré con nada que pueda dañar el presente y el futuro de Extremadura. Monago me acusó de poner en peligro los intereses de Extremadura con la moción de censura.
Dijo que los inversores le habían llamado preocupados. ¿ No le han llamado ahora cuando su Consejero de Economía y Hacienda se ha ido dando un portazo “por razones personales”?
Esta crisis de gobierno que pone de manifiesto que el gobierno está en crisis, a casi diez meses del final de legislatura, evidencia que detrás de los fuegos artificiales había una pugna.
Como siempre se rompió la cuerda por el lado más débil.
Cuesta creer que fuera el Consejero de Economía y Hacienda el perdedor, siendo según el gobierno el gran artífice del éxito de las cuentas.
O no era tanto éxito o este se ha esfumado con rapidez.
En cualquier caso, mi agradecimiento como ciudadano a los que se marchan y mis mejores deseos a los que llegan.














