Artículo de Guillermo Fernández Vara del JUEVES 27 de AGOSTO, el DIARIO de mi vida. 
Unas de las muchas reflexiones que le he trasladado al equipo con el que trabajo en la Junta, es, en primer lugar, que estamos en ese trabajo, en ese equipo y en la Junta, porque quiso la ciudadanía que así fuera. No es un premio que nos dieron sino un encargo.
¿Cuál es el encargo? Luchar contra la pobreza de cualquier tipo y la exclusión social que genera. Combatir el desempleo y la precariedad laboral reactivando la economía y sumando fuerzas a través del dialogo social. Servicios públicos que funcionen para que podamos decir de verdad que Extremadura funciona.
Ayer estuve cinco horas y diecisiete minutos con Felipe González . Debería ser posible que eso se trasladara a créditos universitarios…Es broma. Lo que no es ninguna broma es que España tenga políticos que sean referentes en el mundo. ¿Quién nos queda? No creo traicionar su confianza si digo que uno que fue presidente del Gobierno de España casi 14 años, que tomó algunas decisiones que tienen que ver con nuestras vidas, creó el sistema nacional de salud, la educación obligatoria hasta los dieciséis años, las pensiones no contributivas, nos metió en Europa… tuvo una tarde entera para hablar. Y ahora más que nunca. En este choque generacional de lo viejo y lo nuevo en el que todo parece una moda para saber lo que más se lleva, escuchar hablar del mundo a alguien que lo hace como si estuviéramos hablando solo de Las Villuercas, merece la pena. Y hablamos también de Las Villuercas y de sus inmensas posibilidades. Y del empleo. Y de la naturaleza. Pasear con él y que se lleve tan bien con lo que tiene alrededor, que sepa el nombre de cada árbol y cada cepa, y su origen, es toda una enseñanza.
Lo cuento porque he llegado a la conclusión que en este tiempo nuevo en el que nos encontramos, no debe haber nada que hagas que no puedas contar. Es verdad que esto tiene muchos matices. Pero estoy convencido de que si un político en el mundo de hoy habla o se reúne con alguien y esa conversación o esa reunión no se puede contar, y las razones no son la protección de la intimidad o de los datos, lo mejor es que no lo haga. Si yo me reúno con alguien y me pide que sea confidencial y la razón que me da no son las leyes, sino intereses de parte, lo mejor es que la reunión no se produzca.
Hoy día de múltiples reuniones para preparar el Consejo de Gobierno de mañana, la reunión que tendré con el Lehendakari Iñigo Urkullu en Ajuria Enea el próximo sábado y la entrevista con el Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, el lunes en Madrid.
¿Se imagina alguien al Presidente de cualquier Comunidad Autónoma anunciando en el parlamento y en el idealista.com que vendía la sede oficial de la presidencia? Eso ocurrió en Extremadura.













