Guillermo Fernández Vara continúa contando su día a día en El Cuaderno de Guillermo: esta vez, Hornachos. 
Por Guillermo Fernández Vara.-
Se llaman Pepi, Pepa y Teresina. Son tres abuelas de Hornachos. Acabo de llegar de allí tras presentar a nuestro candidato y a los de los pueblos de la comarca. Como cada noche mucha gente, muchas mujeres, hombres de todas las edades. Los actos han cambiado la estética porque la política la está cambiando también. Menos escenarios y más cercanía. Estuve con Francisco, gran alcalde de Hornachos, y con el resto de compañeros y compañeras en varios espacios públicos de la localidad. Me gustó mucho ver que los servicios sociales especializados en mayores se prestan a través de una cooperativa. 11 mujeres y un hombre gestionan el Centro de Día y la Residencia de 20 plazas. Ese es un modelo que forma parte de la economía social y que deberíamos explorar en Extremadura para más sectores que los tradicionales de la agricultura.
Se llaman Pepi, Pepa y Teresina. Estuve en sus casas. Esas casas de pueblo en perfecto estado de revista, que huelen a limpio y saben a vida. Son tres abuelas. Pude conocer a algunos de sus hijos y sus yernos o nueras, también a algunos de sus nietos. ¡Qué hora y media más agradable! Me permitieron entrar en el la caja negra de la sociedad. LA FAMILIA, LAS FAMILIAS, ahora iguales y distintas pero familias. Ellas son prácticas, no utilizan rodeos porque la vida no los utilizó con ellas. Hablamos de médicos, de becas, de trabajo, de ayer, de mañana. No prometo nada porque no las quiero utilizar de manera cutre. Pero ando dándole vueltas a una idea para que los mayores de Extremadura puedan ver a su presidente sin cámaras ni publicidad pero con mucha frecuencia…
No es consciente el conjunto de la sociedad de lo que han hecho desde que se inició la crisis. El pasado sábado en un supermercado DIA en Olivenza, una mujer de 73 años me dijo al verla tan cargada de bolsas algo que resume todo lo que os quiero expresar. “Guille, es que no sé si sois conscientes de que con nuestra pensión estamos comiendo muchos”.
Resumo los últimos cinco años. Pensiones congeladas. Inicio del copago de los medicamentos. Inicio de la Tasa del agua. Subida de la luz. Subidas del IBI. Subida de la bombona. Eliminación de la gratuidad de los libros de texto. Eliminación del transporte escolar para bachillerato y FP. Y en muchos hogares , una pensión para hacerle frente.
Si los abuelos y las abuelas de Extremadura y de España se pusieran una semana en huelga, ya veríamos donde irían a parar los grandes discursos y la luces de NEON.
Mañana día completo. Reuniones varias e importantes por la mañana, comida en Hervás con los compañeros del Valle del Ambroz, presentación en Béjar a las cinco y en Salamanca a las siete y media de los compañeros candidatos a las alcaldías y vuelta a casa. Pero eso ya os lo cuento mañana, aunque sea tarde.













