El pasado domingo se inició un tiempo nuevo en la política española. 
El PSOE demostró que se puede cambiar en el camino adecuado para recuperar parte de la soberanía que cada uno cedimos en otros tiempos.
Casi un 70 por ciento de participación le otorga al nuevo Secretario General, Pedro Sánchez, una gran legitimidad para poder hacer y proponer al Congreso del día 27, una Ejecutiva potente que represente capacidades y talento, y no solamente territorios.
El PSOE debe dejar de comportarse como una federación de partidos para hacerlo como lo que es, un partido federal.













