Artículo de Iván Sánchez, Concejal del PSOE en Plasencia. 
Por Iván Sánchez.-
Apelar constantemente al pasado es un síntoma inequívoco de nostalgia, de soñadores y bohemios. También es útil para creadores de arte, que a menudo recurren a ello para la inspiración. Pero este recurso, pierde todo su sentido en política, y más aún cuando es un alcalde del PP, el que acude constantemente al recuerdo de una legislatura con un gobierno socialista.
Fernando Pizarro lleva gobernando en Plasencia cuatro años, pero cada vez que habla del pasado político de la ciudad, se remonta a lo sucedido hace ocho años. Esto se debe a su falta de referencia en su legislatura, evitando así hablar del desempleo, la precariedad y exclusión social que ha generado en Plasencia. Pero ya es hora de que empiece a asumir responsabilidades sobre su gestión, parece surrealista que cada vez que toma la palabra en el pleno hable de herencias, ese monotema al que se aferra como un salvavidas para no afrontar la realidad ni sus responsabilidades.
Es comprensible que le cueste olvidar la evolución que transformó a Plasencia, convirtiéndola en un referente. Hace ya más de ocho años se construyeron los edificios de la policía local y nacional, la factoría joven, el EPCJ, el parking de la isla, las escaleras mecánicas, etc. Y se presupuestaron y empezaron a construir lo que el PP ahora inaugura, como el adecentamiento del arroyo niebla, el palacio de congresos, los edificios de los servicios sociales, la reforma del parque de tráfico, etc.
Los ciudadanos quieren que su alcalde hable de cosas útiles y deje de mirar por el espejo retrovisor, están cansados del discurso del “y tú más”. Hay muchas personas pasándolo mal y que no entienden que los partidos políticos se enreden a “tirarse trastos a la cabeza”, mientras ellos sufren necesidades. Es hora de buscar soluciones reales para terminar con el paro, no como lo que hizo el PP y llamó “Plan de choque contra el desempleo”, que era la construcción de ocho quioscos, que darían empleo a ocho personas, y hoy solo permanecen abiertos dos. La ciudad necesita iniciativas serias y eficaces contra el desempleo.
Por todo ello, invito a Fernando Pizarro a abandonar esa bohemia nostalgia, a que ponga los pies en la tierra, deje de vivir de las rentas del PSOE, y empiece a construir un futuro para Plasencia y sus habitantes.













