Artículo de Iván Sánchez sobre el PSOE, la militancia y su espíritu de convivencia. 
Por Iván Sánchez.-
El partido es la casa y la militancia sus habitantes. Esto fue lo primero que me dijeron cuando entré a formar parte del Partido Socialista, un partido por el cual mi familia siempre sintió una gran admiración. Precisamente, esa devoción por el PSOE que sentía uno de mis familiares vascos, fue la que hizo dilatar en el tiempo mi afiliación. Mi tío, pasó muchos años levantándose antes que su mujer para retirar de la puerta de su casa, las amenazas de muerte que le ponían un grupo terrorista hoy ya extinto. Fue él, el que me dijo, que pertenecer al Partido Socialista conllevaba unas responsabilidades, unos sacrificios, y que si no estaba dispuesto a cumplirlos, a acatarlos, mejor que no me afiliara. Así lo hice, hasta que no estuve seguro de poder asumir ese compromiso de pertenecer a unas siglas que representaban y representan libertad, igualdad, y solidaridad, no solicité la militancia.
Ahora escucho mucho eso de, “nuevas formas de hacer políticas”, y está bien que así sea, hay que innovar, pero me da miedo que olvidemos. Es cierto que tenemos que avanzar, pero para no perder el rumbo es necesario mirar hacia atrás, saber de dónde venimos, tenemos referentes ideológicos, morales y de conducta que no deben caer en el olvido. Este partido está engalanado por socialistas exiliados, encarcelados, asesinados por la intemperie jurídica de un régimen autoritario, compañeros y compañeras que asentaron las bases ideológicas del PSOE y eso les costó la vida. Pero no hace falta irse tan atrás en el tiempo, aún contamos con socialistas históricos que todavía tienen mucho que aportar a este partido, hombres y mujeres, que deben asesorar y aconsejar, a esos jóvenes que venimos con ganas de cambiar el mundo en un par de semanas.
Creo firmemente en la coexistencia de esas dos generaciones que buscan el mismo fin: proporcionar, defender y garantizar los derechos de la ciudadanía. Personalmente, he aprendido tanto de “estrategias políticas”, con un socialista de 70 años tomando un café en la plaza de Plasencia, como en un curso en Madrid, donde a través de una pantalla de alta definición se nos mostraban gráficos, umbrales de posibilidades y encuestas “totémicas”. Queridos compañeros y compañeras, si los jóvenes socialistas hoy somos, es porque antes de nosotros, otros fueron, y en nosotros seguirán siendo.
Pertenecemos a un partido con 136 años de historia y eso no se consigue por casualidad. Nos forjamos en las calles y catapultamos a España hacia la democracia. Pertenecemos al PSOE y no al contrario, este partido no es propiedad de nadie, es la casa de los ideales y las políticas de izquierdas. Honremos su memoria.
Salud.













