Artículo de Iván Sánchez sobre el estado actual de la ciudad de Plasencia y la gestión de su Alcalde. 
Hace unos días leía estupefacto en un periódico, como el concejal de interior del PP del Ayuntamiento de Plasencia, se mostraba muy satisfecho por “haber reducido el número de mendigos que piden en la plaza mayor”, metiéndolos a todos en el mismo saco de la drogadicción y lamentándose de no poder actuar con más contundencia.
La solución a la miseria no está en esconderla bajo la alfombra, ni en utilizar paliativos como la caridad, sino en generar empleo, (el empleo lo primero) para poder ofrecer una salida digna de la exclusión social. La pobreza que tanto pudor hace sentir al Ayuntamiento, no es más que el reflejo de una nefasta y camicace gestión política del Partido Popular. Si el señor alcalde Fernando Pizarro le dedicara más tiempo a la ciudad y menos a los siete cargos que ostenta en su partido y fuera del Ayuntamiento, Plasencia podría avanzar mucho más.
La asombrosa falta de imaginación del equipo de gobierno del PP placentino les ha llevado a llamar “plan de choque contra el desempleo” a construir ocho quioscos, y en verano a contratar a treinta personas para que limpien jardines un par de meses. Medidas claramente insuficientes.
Es urgente mejorar el acceso al mercado de trabajo a través de acciones que favorezcan la contratación. Impulsar el desarrollo de nueva actividad empresarial mediante el apoyo al empleo autónomo y a los emprendedores. Potenciar y alargar aquellos trabajos estacionales. Atraer inversores a la ciudad que generen empleo de calidad y proyecten Plasencia como un entorno atractivo para los negocios. Y todo esto complementado siempre con información, orientación, formación y acompañamiento a los desempleados.
Si el Ayuntamiento ha de sentir vergüenza que no sea por sus ciudadanos más humildes, sino por su incapaz gestión al frente del consistorio, gracias a la cual, Plasencia es de las poblaciones que más desempleados tiene en toda Extremadura, y una de las ciudades de España donde se perciben los salarios más bajos.














