José Ramón Bello Rodrigo es Diputado del Grupo Parlamentario Socialista de la Asamblea de Extremadura. Licenciado en historia. Arqueólogo.
Recientemente, hemos celebrado el Día Internacional del Libro. Sin embargo, como si de una novela distópica se tratase, los acontecimientos recientes nos demuestranque la realidad siempresupera a la ficción.
El pasado lunes, España sufrió el peor apagón masivo de su historia. Un momento crítico que volvió a precisar la coordinación de los recursos del Estado y la implicación de nuestra sociedad.
Resulta pertinente hacer un análisis minucioso de los hechos para conocer lo sucedido, desde la reflexión y el sosiego, evitando ser víctimas de bulos y desinformaciones malintencionadas.
El pasado 28 de abril a las 12:33, se produjo una caída súbita de la red eléctrica peninsular de 15 gigavatios provocando la pérdida del servicioeléctrico en toda la Península Ibérica. La duración del mismo tuvo una media de 12 horas incrementándose en algunas zonas. Esta contingencia afectó a todas las facetas de nuestra vida desde el colapso de los transportes al acceso cotidiano del servicio por parte de empresas y usuarios.
Desde el primer momento, pese al caos y la confusión, el Gobierno de España demostró su eficiencia y puso en marcha los recursos necesarios para sobrellevar las problemáticas que generanlas situaciones límite. Una emergencia superadapor la encomiable labor de nuestros ayuntamientos, los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y la acción responsable y cívica de nuestra sociedad.
Lamentablemente, en momentos críticos que precisan lo mejor de nosotros y nosotras, hay quién no está a la altura. La señora Guardiola, cuando no habían transcurrido ni tres horas desde el inicio del apagón, solicitó el nivel 3 de emergencias de protección civil. Es decir, delegó en el Gobierno de Pedro Sánchez la gestión y el control de la situación. Extremadura con Madrid fueron las primeras comunidades autónomas en solicitarlo y las últimas en desactivarlo.
La toma de la decisión es una competencia legítima del gobierno regional. Además, es respetable ante el ejemplo reciente de la incompetente gestión del señor Mazón en la terrible Dana que asoló la Comunidad Valenciana. Lo que resulta intolerable es la proliferación de videos, publicaciones oportunistas y la utilización política de la tragedia.
Mientras Cruz Roja, Protección Civil, los alcaldes y concejales, la UME y la propia sociedad colaboraban con los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado demostrando el enorme potencial humano de nuestro país, el gobierno del PP extremeño buscaba encuadres entre la penumbra. Aplaudimos la labor de los miles de héroes anónimos que colaboraron en nuestro lunes negro y confirmamos en palabras de Orwell cómo “los iluminados rara vez poseen sentido de la responsabilidad”.













