Iván Sánchez analiza la situación de los jóvenes de Plasencia, una situación de desamparo y desesperanza. 
Gran parte de la población joven tiene ambición y ganas de participar con su trabajo en la construcción del futuro. Es por ello que tiene que primar el apoyo a los jóvenes. En gran medida van a ser ellos los encargados de impulsar el crecimiento en Plasencia. Pero el PP inmerso en su campaña mediática de autobombo, ciegos de tanto vender humo, ignoran las necesidades de la juventud.
Plasencia, una localidad donde la crisis está haciendo mella y el inmovilismo en materia de empleo por parte del ayuntamiento ha destruido el tejido empresarial, cuenta con unos niveles de desempleo y precariedad jamás vistos hasta ahora.
Uno de cada tres jóvenes está en paro. En gran parte gracias a la reforma laboral, donde en el primer año de contrato las pequeñas y medianas empresas pueden despedir al trabajador sin indemnización ni causa, lo cual supone abrir más aún las puertas al desempleo, o empleo precario y temporal.
Ante la falta de oportunidades y la desesperación que eso conlleva, muchos jóvenes desaparecen de las “estadísticas”. Hastiados por la actual situación de paro, ni siquiera se apuntan en las oficinas de empleo.
¿Qué opciones tienen entonces los jóvenes para prosperar en Plasencia?
Algunos optan por seguir estudiando, una alternativa cada vez más difícil si se carece de recursos. Con la nueva Ley Wert estudiar se ha convertido en un artículo de lujo.
Otros emigran fuera de Extremadura o España, con el consiguiente quebranto para su familia y para ellos mismos, (no es fácil asimilar que en tu tierra no hay sitio para ti). Aunque la emigración tampoco está al alcance de todos, por el consiguiente colchón económico con el que tienen que partir.
La mayoría de jóvenes tienen que resignarse a depender de sus padres para poder subsistir. Con la frustración que eso supone para la generación mejor preparada de la historia en Plasencia.
¿Qué repercusiones tendrá para el futuro de la ciudad que el PP deje en la estacada a estos chicos y chicas destinados a construir la sociedad del mañana? La respuesta es trágica: si el PP sigue enterrando el porvenir de los jóvenes bajo propaganda mediática, Plasencia no tendrá futuro.















