Artículo del Diputado autonómico socialista, Paco García. 
Por Paco García.-
La financiación de la Sanidad Pública es uno de los mayores retos que todas las Comunidades Autónomas están afrontando. En la mayoría de las que gobierna o ha gobernado el Partido Popular se ha seguido una estrategia absolutamente premeditada, y que se enmarca en su ideología neoliberal. Con el pretexto de la crisis se deja de financiar correctamente a la Sanidad Pública, de esta forma se deteriora, se desprestigia, para finalmente desmantelarla y ponerla en manos privadas.
Esta estrategia, alentada desde el Gobierno Central de Mariano Rajoy, ha tenido una gran contestación en Madrid y otras Comunidades. Las mareas blancas se manifestaron, junto a la ciudadanía, un día tras otro para impedir este atropello a los derechos de las personas. No olvidemos que la Sanidad Pública, universal, gratuita y de calidad es uno de los pilares fundamentales del estado de bienestar. Un pilar fundamental de la IGUALDAD.
En Extremadura, Monago se aplicó a la estrategia marcada en su partido como gran alumno aventajado. Con la disculpa de luchar contra el déficit público cercenó sin complejos el presupuesto dedicado a Sanidad, deterioró sus prestaciones, y la Sanidad extremeña, que hasta entonces se situaba entre las mejores de España, pasó a los puestos de cola en nuestro país. Listas de espera de más de 6 meses y cientos de personas sin citar, copago farmacéutico, falta de mantenimiento de hospitales y centros de salud, urgencias rurales cerradas…
Y todo era una farsa. Se disparó el déficit de la Sanidad Pública en Extremadura durante su mandato, llegando en 2015 a los 250 millones de euros. El Gobex de Monago dejó de pagar las facturas de la Sanidad en nuestra región, lastrando de esta forma las cuentas de Extremadura en su totalidad.
Esta situación es insostenible, y el Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha planteado la necesidad de afrontar el problema, de procurar una financiación suficiente a nuestra sanidad que permita recuperar la misma en los parámetros de universalidad y calidad que disfrutábamos hasta 2011. Para ello se plantean una serie de medidas, entre las que se incluye la exención del pago del IBI a los centros sanitarios, para dedicar todos esos recursos al sistema sanitario público extremeño.
Sin embargo, se ha encontrado con la oposición frontal de los municipios gobernados por el PP, fundamentalmente aquellas ciudades que disponen de hospital y que por lo tanto son los mayores perceptores del IBI. Un centro hospitalario en cualquier municipio es una fuente de bienestar para su ciudadanía, además de proporcionar muchos puestos de trabajo de calidad, e ingresos económicos de las personas de otras localidades que acuden al mismo.
Por tanto, solo se puede entender la postura de rechazo de estos municipios desde la deslealtad política y la oposición al Gobierno socialista a cualquier precio. La sostenibilidad del sistema sanitario público es cosa de todos y todas, también de los municipios. Y es una cuestión de tal importancia que nadie puede ponerse de perfil, ni pretender que no le atañe y que la Junta de Extremadura, que engloba a toda la ciudadanía, se apañe como pueda. Si no creen en la implantación de esta medida, que pongan otras encima de la mesa.
Resumen
Los Gobiernos de Rajoy y Monago han deteriorado la Sanidad Pública hasta límites que atentan de forma deliberada contra la igualdad de las personas. Para que en Extremadura volvamos a disponer de servicios sanitarios semejantes a los de 2011, el Presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha propuesto una serie de medidas que proporcionen la financiación necesaria para tal fin, entre las que se incluye la supresión del pago a los Ayuntamientos del IBI de los centros sanitarios.
La reacción de los consistorios gobernados por el Partido Popular no se ha hecho esperar, pues solo tratan de hacer oposición desleal al Gobierno socialista regional a cualquier precio. Pero la Sanidad es cosa de todos y todas. Si rechazan esta medida que pongan soluciones encima de la mesa.













