Lara Garlito: «Abrir fronteras»

6 Jul, 2020

Suelo repetir muchas veces que los que provenimos de una comarca rayana como la mía donde el Tajo se comparte, la frontera es solo agua; la vida, las relaciones personales, los intercambios culturales son solo gestos que fluyen y nutren, es el caudal natural de las cosas, por más que muchos se empeñen, por más muros que se anuncien y por más nacionalismos que se promulguen; hay un fragmento en Memorias de una Geisha, novela de A. Golden y llevada al cine por R. Marshall, que suele venirme a la mente cuando me refiero a esto y que lo refleja exactamente: «el agua puede abrirse camino incluso a través de la piedra, y si se ve atrapada siempre busca un nuevo camino». Me gusta, además, el matiz final de buscar, ante todo, una solución, una salida, porque es una manera de vivir, de ser.

Aún, pese a la hermosura del enclave, por mil veces que la cruce y toda una vida creciendo ante ella, al pasar por la antigua aduana entre Valencia de Alcántara y Marvao no dejo de imaginarme parada, ahí, con una identificación y una justificación para hacerlo. Siento escalofríos, pero aún más llena de fuerza y argumentos para defender la unidad, el proyecto común europeo, y, sobre todo, la entereza y la complejidad de la vida de quienes entendemos que todo ello forma parte de lo que somos, de todos nuestros instantes que nos completan.

Esta semana la frontera más antigua de Europa se reabría en Badajoz y en Elvas, con la presencia de los jefes de Estado de ambos países, el Rey Felipe VI y el presidente de la República portuguesa, Marcelo Rebelo de Sousa, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el primer ministro portugués, Antonio Costa. Sus mensajes, «tranquilidad, sosiego y certeza» por parte de Pedro Sánchez y de «oportunidad» por parte de Costa solo refrendan lo que ya suscribían en 1267 el Rey de Castilla y León, Alfonso X El Sabio, y el Rey de Portugal, Alfonso III El Boloñés, dos pueblos que se quieren y ayudan. Dos pueblos que vuelven a abrazarse.

Esta pandemia nos ha obligado a estar separados incluso de lo que más queríamos, a quienes más queremos, esta pandemia nos obliga a mantener todas las precauciones posibles para no tener que volver a hacerlo. Deseo, también, que en esta pandemia recordemos todos los lazos comunes que nos unen a los diferentes pueblos, a la ciudadanía, que esta pandemia nos enseñe que siempre podrá haber una salida y que siempre nos sepa a agua, que nunca sean los muros y la piedra lo que se nos interponga.

Te puede interesar

El Gobierno de España inicia el lunes en Arroyo de la Luz y Garrovillas de Alconétar la reparación de los caminos agrarios dañados por las borrascas

El Gobierno de España inicia el lunes en Arroyo de la Luz y Garrovillas de Alconétar la reparación de los caminos agrarios dañados por las borrascas

TRAGSA comenzará los trabajos el 9 de noviembre por encargo del Ministerio de Agricultura, dentro de las ayudas extraordinarias del Real Decreto-ley 5/2026 aprobado tras los temporales de principios de año.  El Gobierno de España pondrá en marcha el próximo lunes, 9...

Ir al contenido