Estamos todos de vuelta de la Semana Santa, una semana primaveral con la actualidad repleta de novedades para debatir en la sobremesa, gol de Cristiano Ronaldo incluido, y durante la cual el Gobierno ha presentado los Presupuestos Generales del Estado, el martes pasado concretamente, con seis meses de retraso y sin las cuentas del todo claras.
Y digo del todo claras en lo que respecta a los votos, porque en lo que respecta a la línea ideológica que se ve en ellas, no es clara… es clarísima, y por cierto, sin sorpresa ni contraria a nada que no hayan estado realizando durante estos últimos años: conseguir un estado social cada vez más débil. Los recortes sociales que parecían ser producto de la crisis económica no eran más que la excusa perfecta para disimular lo que ahora ya no pueden, de otra manera no se justificaría que hablen de crecimiento económico y sin reconstruir los derechos perdidos.
La previsión de crecimiento es de un 4,2 % y el gasto social 2,7%. Juzguen ustedes.
Cuando nos detenemos en el gasto previsto en educación y en sanidad vemos como nos sitúan a la cola de la Unión Europea: en educación, por ejemplo, estamos por debajo del 3,7%, mirando con prismáticos a la media situada en el 5% y que este jueves reivindicamos en la Asamblea de Extremadura. El PP debe pensar que ampliar plantillas docentes, invertir en mejorar en inclusión, infraestructuras, lenguas extranjeras, ampliación de oferta educativa en etapas no obligatorias, digitalización, formación del profesorado, investigación educativa… es gratis o innecesario, luego deben extrañarse cuando aparecen los datos concernientes a la educación española y los relacionan con la inversión, ¡qué cosas! deben pensar.
Son tan justos, nótese la ironía, estos presupuestos que van a convertir a España en el país más desigual de la Unión Europea donde el 20% que más tiene, tiene siete veces más que el 20% que menos tiene.
¿Y para Extremadura qué? Pues más de lo mismo, que diría mi vecina, ¿para qué cambiar a estas alturas? Siguen mirándonos de reojo, sin pararse a pensar en nuestras necesidades, directamente sin pensar en nosotros. Desde que gobierna el PP, en Extremadura el Estado invierte la mitad de lo que invertía el PSOE en nuestra región, los datos son tan tozudos en estos casos : gobierno socialista (2008-2011), 2.803,5 millones de euros frente gobierno del PP (2015-2018), 1.421, 1 millones de euros.













