Las Urgencias del Hospital Universitario de Cáceres vuelven a lanzar una señal de alarma. Y ya van demasiadas.

Primero, la coordinadora de Urgencias anuncia su dimisión tras meses advirtiendo de las dificultades para garantizar la cobertura asistencial.

Ahora, también renuncia el responsable de la formación de los residentes porque la situación del servicio dificulta organizar con garantías rotaciones, guardias, supervisión y formación de los futuros especialistas.

Y el Colegio de Médicos de Cáceres ya ha advertido de que la sobrecarga sostenida puede aumentar el “riesgo de errores” y afectar a la seguridad clínica.
Mientras tanto, la realidad es incontestable: cada vez llegan más pacientes y no hay suficientes médicos disponibles.

74.134 pacientes en 2023.

78.678 en 2024.

81.012 en 2025.

Un 9,27% más en apenas dos años.
El Gobierno de María Guardiola puede hablar de plazas sobre el papel. Los profesionales hablan de médicos realmente disponibles. Y son ellos quienes cada día sostienen las Urgencias.