Artículo semanal del Secretario General del PSOE de la provincia de Cáceres, Miguel Á. Morales.
No hace falta hacer literatura para hablarle claramente a la gente. No hace falta una sintaxis compleja para explicarle a la ciudadanía que el futuro es prometedor. No hace falta pintar de negro todo porque cada persona sabe cuáles son sus expectativas.
Un país serio, con una democracia consolidada, debe contar con organizaciones políticas capaces de representar el sentir de las personas y contribuir a que ese clima social no comprometa las decisiones que, con datos sobre la mesa, demuestran ser positivas.
Un país serio no puede permitir que un líder de la oposición que se pasea por las explotaciones ganaderas con zapatos de ante y cara de asco, haga declaraciones desde la absoluta ignorancia, perjudicando al sector y al País, pero eso sí, pensando que la pugna política le beneficia personalmente.
Ellos, la derecha liberal que fingen, y la ultraderecha franquista que son, no proponen, no piensan, no tienen un plan para el País. Su estrategia es el odio y la mentira, es el yo o el caos, es el prefiero que a España le vaya mal porque si le va bien no vuelven más.
No pueden contra los datos positivos de empleo, no pueden contra un Estado presente que protege a la sociedad de una feroz pandemia, no pueden contra los fondos europeos, no pueden contra la concordia, no pueden contra el diálogo. Y qué hacen? Intentan generar un clima social de enfrentamiento. Todo dentro de pensamientos binarios que tanto gustan a quienes no son capaces de ver los matices en el amplio abanico de colores que componen la vida.
Enfrentan sectores económicos, enfrentan territorios, enfrentan a mujeres contra hombres. Viven del conflicto inexistente porque no tienen un modelo de país. Ya sabemos cómo acabaron cuando asumieron que el liberalismo de todos era el negocio oscuro y sectario de ellos.
Les duele el bien de España porque no quieren un país que avance. Son el último síntoma de un atraso al que ya no volveremos y son la vergüenza internacional de un país que avanza, que vertebra, que se siente orgulloso de ser ejemplo. El PP no trabaja por el bien de nuestra tierra, sino para desgastar al gobierno. Esa actitud, políticamente pobre y humanamente mezquina, los retrata día sí y día también.
Sí, aunque les duela, nuestro orgullo es avanzar, es sentirnos parte de un progreso del que somos protagonistas con políticas proactivas, transversales e incluyentes porque sí, en nuestro modelo de sociedad también caben ellos.













