Miguel Á. Morales: «Confianza. Credibilidad. Política»

19 Feb, 2021

Cuando se analizan las conductas políticas con las luces cortas, es muy común caer en el descrédito, inoculado de forma interesada desde otras opciones que se sienten bien en el grito, en el insulto y en la bipolaridad ética. Así les va. Así les irá. 

Por el contrario, cuando intentas ver en perspectiva, desde lejos, con las luces largas y puedes desmenuzar vida, acción y conducta política, logras darte cuenta que hay esperanza, que la ciudadanía, a pesar de sus problemas y miedos, confía en sus representantes, en la Política que asume responsabilidades y afronta el presente para ganar el futuro. 

Los mismos que cerraban hospitales y privatizaban la sanidad para convertir la vida y la muerte en un negocio. Los mismos que mercantilizaron la seguridad de nuestros mayores. Los mismos que naufragaron en su propia cloaca moral, sí, ellos, los de los másteres y fotos de Colón, apuntaban con el dedo de la posesión de la verdad, a quien, con tranquilidad, responsabilidad y sosiego natural, le tocaba gestionar la peor crisis sanitaria de nuestra historia reciente. 

Salvador Illa, Ministro de Sanidad en el peor momento de la sanidad, heraldo de la tragedia para algunos, miró a los españoles y españolas a la cara y fue, con los errores y aciertos lógicos de quien, a contrarreloj, se enfrenta contra lo desconocido, el que llevó certezas a nuestros hogares, el que en medio de crispación, banderas, fronteras y exclusión, ha puesto a la ciudadanía catalana, a sus anhelos y sus problemas, como objetivo de su trabajo. 

Decían que la pandemia iba a pasar factura a los gobiernos, como si fuera lo importante. Decían, los del odio y la vergüenza ética de sus delincuentes de abordo, que el PSOE nos llevaba a la ruina, que Simón e Illa eran el demonio, que el gobierno era Sodoma y Gomorra, siguiendo los guiones de los gurúes de la comunicación.  

Pero fue todo lo contrario. Salvador Illa, Socialista, un hombre que respira tranquilidad y moderación, es a quien la gente cree. Un hombre que dice sin matices lo que hará y lo que piensa, él ha hecho que España vuelva a Cataluña y que Cataluña vuelva a España. Ganó las elecciones y no esperen de él la inutilidad del destructivo.  

Salvador Illa es la demostración de lo que la ciudadanía espera de la política, que no es otra cosa que hacer lo que se dice y pensar lo que se dice. Puede que gobierne o puede que no, pero con su andar tranquilo ha hecho temblar los cimientos de la exclusión y de la confrontación y esto es construir un país más justo, más diverso,  más plural y en paz. 

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