El pasado sábado 6 de noviembre volvimos a reencontrarnos. El 13 Congreso provincial en Arroyo de la Luz, fue el espacio en el que, junto a la militancia cacereña, compartimos ideas, esperanzas y sentamos las bases para el nuevo camino que estamos ya haciendo.
Todas y todos los miembros de la Comisión Ejecutiva Provincial nos sentimos inmensamente agradecidos por el abrumador y sincero apoyo de las delegadas y delegados que votaron en nuestro inolvidable 13 Congreso provincial.
Lejos de contribuir a la indulgencia, ese respaldo nos propone una responsabilidad que aceptamos con la certeza de ser capaces de obtener los éxitos colectivos a los que debemos guiar a toda la ciudadanía de la provincia.
Estamos ya ante un nuevo tiempo al que debemos ofrecer lo mejor de nuestro trabajo, porque nos jugamos un paso definitivo en el crecimiento del territorio, un crecimiento que ha de conjugarse en empleo de calidad y en que la provincia de Cáceres sea referente como destino para venir y quedarse.
Tendremos una figura activa desde la presidencia del partido que dedicará, junto a la secretaría específica y toda la ejecutiva, sus esfuerzo y conocimientos a promover iniciativas políticas que refuercen nuestro plan para vencer en el reto demográfico.
Y hacia allí irá dirigido nuestro empeño. No en vano tendremos una figura activa desde la presidencia del partido que dedicará, junto a la secretaría específica y toda la ejecutiva, sus esfuerzo y conocimientos a promover iniciativas políticas que refuercen nuestro plan para vencer en el reto demográfico.
Asimismo, nos planteamos desde la Ejecutiva, la necesidad de tender puentes constantes con la ciudadanía y de amalgamar espacios rurales integrados en urbanos y viceversa. Somos un proyecto común que no hace diferencias y continuará progresando en materia de cohesión y desarrollo equitativo.
No quiero dejar de recordar a nuestras compañeras y compañeros que nos han dejado en estos últimos años. Su ejemplo continúa siendo nuestra guía y en cada paso que damos, están y estarán presentes.
Quiero también subrayar que la madurez de nuestra militancia nos convierte en una organización fuerte, capacitada para seguir liderando la transformación que necesita el país, la región y la provincia. La militancia es el latido de un partido que gana elecciones y suma espacios de representación ocupados por personas que, también y quizás más que nadie, le deben todo al PSOE.
El PSOE, unido, es imparable y si tuviera que elegir un legado, sería la unidad que nos consolida como una organización que piensa, trabaja y lucha por el bien de la ciudadanía. Mirarse el ombligo es para otros.













