Ningún problema estructural se soluciona con respuestas fragmentadas. Estar, por el contrario, con los pies en el suelo y apegados al territorio, nos ha ayudado a tener un diagnóstico global y un camino claro hacia donde dirigir nuestras políticas.
En materia de empleo, 2021 ha cerrado con cifras históricas, pero no suficientes. Ninguna lo será hasta que preparemos todas las condiciones para alcanzar el pleno empleo gracias a un cambio de modelo de crecimiento que hará de nuestras fortalezas naturales, patrimoniales y académicas un espacio hacia el que avanzar, tal y como lo estamos haciendo.
Volviendo a los datos de empleo, después de un año con altibajos en materia sanitaria, Extremadura cerró el 2021 con la tasa de actividad más alta de la historia: 56,61%, la cifra de ocupados más alta desde 2008, 414.300.
Trabajar en coordinación con Europa, el Gobierno de España, la Junta de Extremadura y la Diputación de Cáceres, simplifica el camino y agiliza la inyección económica que necesitamos para adecuarla a un plan territorial, ahora sí, específico.
Y esto, repito, no se consigue por arte de magia ni con políticas segmentadas por condicionamientos locales. Por el contrario, trabajar en coordinación con Europa, el Gobierno de España, la Junta de Extremadura y la Diputación de Cáceres, simplifica el camino y agiliza la inyección económica que necesitamos para adecuarla a un plan territorial, ahora sí, específico.
Decía Guillermo Fernández Vara, en su mensaje de fin de año, que Extremadura tiene “la mejor oferta para la instalación de empresas de todo nuestro país”, en primer lugar “porque hemos modificado las leyes y tenemos la Ley de Administración más ágil, la Ley de Desarrollo Urbanístico Sostenible, y vamos a hacer ahora la Ley de Simplificación Administrativa, que facilitan enormemente las cosas”, y en segundo lugar porque de pronto el mundo ha descubierto que hay cosas que, aun no teniendo precio, tienen muchísimo valor, como el territorio, el agua, el sol, la estabilidad política y la paz social.
Así las cosas, creemos que este año que comienza será definitivo para el despegue de nuestra región, gracias a un proyecto regional que debe ser la suma de las dos provincias y con especial atención a la recuperación de población en el ámbito municipal porque, ante todo y a pesar de todo, somos un gran sueño municipalista que se ha hecho realidad con esfuerzo y vocación de servicio hacia la ciudadanía.
El futuro está allí y es cosa nuestra conquistarlo. No hay excusas ni inseguridades que valgan. Tenemos todo para crecer y para crecer en conjunto, sin mezquindades políticas ni aferrándonos a consignas pobres y vacías en redes sociales que hacen del debate un estercolero. Nosotras, nosotros, paso a paso, avanzamos y vamos, este 2022, a por todas. ¡Feliz año!













