Miguel Ángel Morales reflexiona sobre lo que supondrá el próximo 13 de julio para el PSOE. 
Que el 13 de julio será un día histórico para los y las socialistas y antesala de un congreso histórico, no lo duda casi nadie. Ese día, la extraordinaria historia del PSOE se agrandará con el hecho de que por primera vez la militancia elegirá con voto directo a su Secretario General. La militancia lo demandaba, Eduardo Madina lo propuso y la Ejecutiva Federal lo aceptó. Sin duda alguna es un triunfo de la militancia para el nuevo tiempo que se abre.
A partir de ese hecho, es lógico y necesario asumir que el partido se transformará para construir un puente que nos haga parte de las demandas ciudadanas. Nos tocará hacer un recorrido inverso al provocado durante los últimos años. Nos tocará poner de nuevo a la gente por encima de la economía, lugar que, por cierto, nunca debió dejar de ocupar.
Las encuestas dicen lo que dicen, pero a estas alturas importa que el socialismo español recupere un espacio propio, sin mirar con recelo a otras fuerzas políticas que aspiran a defender su ascenso desde ópticas divergentes, pero socialmente comprometidas.
El PSOE tiene, obligatoriamente, que recuperar su lugar o desaparecerá como fuerza con vocación de mayorías. Y para ello debemos dar señales unívocas, que la sociedad pueda legitimar desde la credibilidad de un nuevo liderazgo para un nuevo tiempo.
No tendremos muchas opciones más que ésta, por ello no debemos equivocarnos. No es tiempo de pequeñas reformas ni de ambigüedades. Es tiempo de cambios profundos que modernicen el partido y transformen a la sociedad en un proceso de cambio hasta ahora desconocido por España.
Por tanto, el Congreso Extraordinario oficializará la voluntad de la mayoría de la militancia expresada el 13 de Julio, una mayoría que pide libertad, apertura y el fin de las viejas y oscuras formas. En consecuencia, quien salga elegido deberá contar con el respaldo real de toda la militancia, esta vez de verdad, para ser capaces de edificar una nueva forma de entender la política.
La gente lo está esperando y lo necesita. El PSOE ya ha comenzado un proceso de honda transformación. El ganador, estoy seguro, recuperará la voluntad y la ilusión de un electorado cansado de las contradicciones pasadas. Así pues, y nunca más que ahora, la esperanza vencerá al miedo. No tengo dudas.














