Secretario General Provincial de PSOE de Cáceres
Cuando la Ejecutiva que encabezo se hizo cargo del PSOE de la provincia de Cáceres, lo hizo con una clarísima intención: escuchar a los ciudadanos, abrir la política a la gente y resaltar el valor del militante como alma y esencia de una fuerza política destinada a transformar permanentemente la sociedad para hacerla más equitativa, justa e incluyente.
Nuestra concepción de partido no es la de los aparatos, dinastías, familias y leyes naturales que posicionen la herencia de sangre como único mérito para encumbrarse. Nuestra concepción de partido es la de una herramienta social capaz de extraer lo mejor de cada uno de vosotr@s, militantes, simpatizantes y gente de a pie a la que debemos escuchar, atender y socorrer en estos tiempos de recortes y ninguneo reaccionario del PP.
Escuchar y resolver, dos verbos que constituyen el cimiento de la democracia y la cercanía de la política a los ciudadanos. Para eso estamos, para entender a la población que nos elige como sus representantes no para denunciar los errores de otros, o al menos no solo para ello, sino para decir claro y alto lo que pueden esperar de nosotros.
A nuestros jóvenes no les importa quién gana y quién pierde en la elección de un comité, sino que necesitan creer en las soluciones que planteemos y en la forma sincera y frontal con la que nos comuniquemos. No podemos perder la sencillez y la cercanía porque si lo hacemos habremos fracasado y, precisamente ése -y muchos más-, es el objetivo de la CEP: ser la gente, estar con la gente.
A nuestros pensionistas no les importa las negociaciones internas, sino qué haremos para que tengan asistencia sanitaria y dejen de pagar sus medicamentos. A las mujeres maltratadas no les importa quién es el “aparato” sino que las protejamos de la violencia salvaje y sexista. Cada uno de los ciudadanos, uno a uno sí, espera de nosotros el amparo, repito, ante tanta barbarie conservadora.
Porque somos de izquierda y creemos que el socialismo es la respuesta a todas las hecatombes planteadas por el PP, estamos aquí, de frente, mirándole a los ojos a una sociedad cansada de partidismos, de fraccionamientos, de luchas intestinas. Pelear por intereses particulares, en estos momentos más que nunca, es obsceno, mezquino y cualquier cosa, menos socialismo.
Por el contrario, mirar hacia el futuro, codo a codo con el pueblo, proponer siempre soluciones y abrir las puertas al mañana con ilusión, talento, valentía y compañerismo es, sin la menor duda, nuestra principal herramienta y obligación ética. Somos de izquierda, queremos más izquierda y eso no es, ni más ni menos, que estar con la gente. Hablemos de ellos, pues, y nada más que de ellos.















