Secretario General PSOE Provincia de Cáceres
Nadie puede dudar que la crisis económica global es severa y profunda y que en los diversos factores que la provocaron todas las fuerzas políticas tenemos nuestra cuota de responsabilidad por no atajarla a tiempo, por no pinchar la burbuja inmobiliaria y por no profundizar en la concepción de un mensaje sin ambigüedades.
No obstante, y en lo que respecta al PSOE de la Provincia de Cáceres, podemos asegurar que desde nuestra gestión en la Diputación, nunca miramos hacia otro lado y jamás dejamos de apostar por políticas de empleo, desarrollo y crecimiento en los ámbitos urbano y rural. No nos cansamos de repetir que con los socialistas, la actividad económica provincial fomentaba el progreso a la vez que dejamos en las arcas públicas una importante cifra de la que ha vivido el PP hasta la fecha.
Una vez dicho esto, y para contribuir a la separación de objetivos y su realización, hemos de decir que la derecha llegó al poder en Extremadura gracias a la connivencia de IU, refrendada ésta en la última aprobación de los presupuestos regionales, los presupuestos de la exclusión, la desatención social y la falta de apuesta a las políticas de crecimiento.
Lo curioso de todo esto, es que la derecha y sus hechizos fraudulentos, nos prometieron que con sus reformas serían el gobierno del empleo. Pues bien, cuando la franquicia negligente, Monago, llegó al gobierno, Extremadura era la sexta Comunidad Autónoma con más paro. Un año después, la derecha y su nefasta servidumbre a Berlín, ha provocado que seamos la primera en paro.
Con Monago hay 50 mil parados más y 53 mil ocupados menos y nuestra tasa de desempleo supera a la media española en un 8.8 %. Ahí está la maravillosa política de la derecha que, mientras deja tirada a la población, aumenta los impuestos, quita las becas, nos deja sin transporte escolar, afianza el copago farmacéutico y desatiende a la sanidad pública.
Puede ser un problema de comunicación o de escepticismo magnificado por la barbarie del miedo a seguir perdiéndolo todo, pero cuando denunciamos con números lo que está sucediendo, no estamos haciendo propaganda porque no se trata de alternancia en el poder o de resultados más o menos pobres en unas elecciones determinadas.
Se trata, por encima de todo, de socavar sus objetivos y de profundizar en la idea y el diagnóstico que de la crisis, del destierro, y de la desesperación, se sale con políticas de empleo y no con recortes, se sale con impuestos a las grandes fortunas y no con impuestazos feudales a los que menos tienen.
No podemos seguir soportando la ecuación de la derecha que implica quitar, desproteger y privatizar. Los 112 parados diarios que cosecha Monago es una sangría que debemos detener parando sus políticas y gobernando desde una renovada ilusión en las posibilidades de nuestra región.
Aunque no quieran hacerlo porque persiguen intereses oscuros, el PP de Rajoy y Monago están en la obligación moral, de reconocer y rectificar la política de paro que ha traído la reforma laboral. Nunca tuvimos tanto paro como con Rajoy y su franquicia negligente, Monago.
Proponemos y perseguimos otro tipo de políticas que deriven en un acuerdo de rentas, en moderación salarial y también de beneficios empresariales, pero sobre todo, políticas de crecimiento que hasta ahora el PP está ignorando por completo.
Estamos en la obligación de fortalecer la idea de Extremadura con planes profundos de empleo juvenil y femenino, con políticas de progreso en las zonas rurales y urbanas y con un marcado plan de inversiones que repercutan en la vida laboral de toda la región. Cada día que pasa con Monago gobernando más difícil será la reconstrucción, pero no por ello nos rendiremos. Somos el cambio imprescindible.















