Monago y la política del “presi, he salido en la tele”

14 Jun, 2013

El Debate de la Región pone de manifiesto la política teledirigida y el entramado mediático de un discurso vacío y un gobierno reaccionario como el de Monago. 

Por lvar Matusevich:  Follow adrianboullosa on Twitter Ivar Matusevich

Una vez acabado el Debate de la Región ha quedado claro que, para el PP, la política es una puesta en escena, una actuación que convive con la realidad solo en el mundo de las apariencias: no es lo que es –piensan- sino lo que contemos que es.

Estudiados los anuncios, las horas de tráfico en la red y la duración del discurso, es indudable que hemos asistido en Monago al máximo exponente del discurso vacío, sin el menor recorrido positivo pero con una innegable carga efectista. De eso se trata su gestión: flatulencias sonoras.

Ahora bien, es de resaltar, como bien remarcaba Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que si antes los apolíticos votaban a la derecha, el “son todos iguales” define hoy al elector, en teoría ingenuo, pero que hace lo mismo que el pseudo-desinteresado anterior.

En medio de todo esto, el marketing político, que no es otra cosa que adornar un mensaje para colapsar la cuestionabilidad del destinatario, hace uso, precisamente, del granero de la no conciencia, es decir, del desafectado del compromiso y la responsabilidad ciudadana que requiere, sin la menor duda, intentar comprender, destejer y desarticular el interés espurio de la simpleza, el ruido, el efecto y la llegada de la frase en pleno flujo de audiencia. Orquestación pura.

Los dos días coincidieron en un hecho curioso: la repetición rimbombante de los titulares de medios afines al escaparatismo de sus espacios, otrora informativos, hoy comerciales, nos aclaran plenamente la orquestación pensada que, lejos de obedecer a la genialidad del Demiurgo de turno, necesita y se vale del poder económico que lo sustenta. ¿Obvio? Depende.

 

En otro tiempo, el anuncio de la bajada de impuestos, con la coletilla del 90 por ciento de los extremeños, habría valido la carcajada de cualquier ciudadano medianamente informado. Guillermo Fernández Vara contestó con la verdad a semejante “boutade” tabernera y expuso el argumento que desnudaba una medida populista más de un Monago que juega a ser Ibarra en momentos como éste, en el que se permite, incluso, chulear a la realidad de 180 mil parados, con la mirada de un hombre que quizás, y subrayo quizás, no debería apuntar a la integridad de nadie sin, al menos, sincerarse consigo mismo, en ese espejo que, cada mañana, no le dibuja su vida con titulares vacíos.

Monago resaltó que toma café en un bar de obreros y que la gente lo para y le dice “presi, lo he visto en la tele”. Su piel, naranja intenso, no le brillaba ante la luminaria, ostentando un maquillaje ya no de plató, sino de circo mediático porque esta gente, la derecha extremeña digo, intenta reconvertirse desempolvando sus complejos reaccionarios e, incluso, negando ser de derechas. La máscara solo acentúa el juego de la doble moral.

Monago sabe cómo es el electorado extremeño y, por ello, copia hasta el histrionismo a Ibarra y, además, niega ser lo que es: el que cierra Urgencias, el que estafa a los pensionistas con el copago, el que prepara una Renta Básica para los que él y su socio digan, el que nos cobra por lo mismo dos veces con el canon del agua, el que anuncia medidas sin ser votadas, el que apoya la Ley Local que acabará con los pueblos, el que se desentiende de nuestros mayores y de nuestra educación pública.

Sus medidas, ni siquiera adornadas, pero con el espacio necesariamente alquilado –todo pasa en política y en la vida- se parecen a la patología del maltratador que daña y luego pide perdón. Así es su gobierno: te sube diez y te baja dos, pero se ha quedado con ocho. Es un hecho, como la misma composición del personaje, más cerca del esperpento que del liderazgo aunque tome café en un bar de obreros y salga en la tele con su carmín y sonrisa dedicada, vaya uno a saber, a qué graciosa existencia. Desde luego no a los 180 mil parados.

Te puede interesar

El Gobierno de España inicia el lunes en Arroyo de la Luz y Garrovillas de Alconétar la reparación de los caminos agrarios dañados por las borrascas

El Gobierno de España inicia el lunes en Arroyo de la Luz y Garrovillas de Alconétar la reparación de los caminos agrarios dañados por las borrascas

TRAGSA comenzará los trabajos el 9 de noviembre por encargo del Ministerio de Agricultura, dentro de las ayudas extraordinarias del Real Decreto-ley 5/2026 aprobado tras los temporales de principios de año.  El Gobierno de España pondrá en marcha el próximo lunes, 9...

Ir al contenido