Paco García Blázquez: «De puentes, calzadas y vías ferroviarias»

20 Feb, 2018

Artículo del diputado socialista en la Asamblea de Extremadura, Paco García Blázquez.

 

Mi hermano, Julio García Blázquez, ha escrito un libro que versa sobre uno de los temas que le apasionan: el Imperio Romano, su forma de vida y las obras públicas que dejaron a su paso por nuestro país. Lo ha titulado «Tagvs», el nombre que los romanos dieron al río Tajo. El tema central del libro es la construcción del Puente Romano de Alcántara, a principios del siglo II d. C., siendo emperador Trajano.

En aquella época la provincia romana de la Lusitania abarcaba gran parte de lo que hoy es Portugal, toda Extremadura y la zona sur de la provincia de Salamanca. Su capital se situaba en Emérita Augusta, Mérida en la actualidad, y como en el inicio del propio libro asevera “la zona norte de Lusitania estaba prácticamente despoblada”.

Inspira este artículo el reconocimiento al esfuerzo de mi hermano para escribir su libro, y también la sensación que me produjo de eterno retorno, que describía Nietzsche como concepto filosófico en el que se acepta que todos los acontecimientos del mundo, todas las situaciones pasadas, presentes y futuras se repetirán eternamente.

Esta impresión, que podríamos describir en principio como negativa, se transformó en positiva, llena de esperanza en el futuro, cuando un poco más adelante pone en boca del emperador Trajano las siguientes palabras:

“Sin un puente que cruce el Tagvs es imposible hacer una ruta que una Norba Caesarina y Conimbriga, y que nos permita controlar la costa de Lusitania,…Si hay algo que haya sido clave para que este Imperio exista son las calzadas, que permiten desplazar al ejercito con rapidez y el desarrollo del comercio. Toda esa zona está deshabitada y aislada, necesita una vía de comunicación”.

Casi 2000 años después Extremadura sigue luchando contra la despoblación y el aislamiento, y continúa clamando por unas infraestructuras, ferroviarias en este caso, que permitan nuestro desarrollo, nuestra convergencia con el resto de regiones del país. Esa calzada romana, en forma de doble vía electrificada, tiene que construirse a lo largo y ancho de la Comunidad Autónoma, incluyendo por supuesto el nuevo puente que permita al tren que necesitamos salvar el Tagvs. No desplazaremos ejércitos, queremos poder movernos hacia otros lugares con rapidez y que otras personas puedan venir a visitarnos, a conocer nuestra maravillosa tierra, y necesitamos que los productos que aquí se generen puedan salir de la región en tiempos que permitan su competitividad.

El pueblo extremeño no va a parar hasta lograrlo, ya lo demostró con la multitudinaria movilización del pasado 18 de noviembre en la Plaza de España de Madrid. Necesitamos disponer de las mismas herramientas que el resto de regiones de España, el gobierno central tiene una deuda con Extremadura.

Es por ello que nos sentimos insultados por el presidente de Renfe, cuando afirmó en enero que “Extremadura ya tiene un tren digno”. Precisamente él, que el pasado mes de septiembre vino a visitar la región en tren, y que después de la experiencia volvió en enero en coche oficial. Entendemos que las 6 horas de trayecto Madrid-Mérida no le invitaron a repetir.

En el libro, Trajano continua la anterior cita de la siguiente manera: “¿Cuándo se ha detenido nuestro Imperio ante cualquier obstáculo, ya sea natural o artificial? Nunca”.

Te puede interesar

Ir al contenido