“El aznarismo es terminal y perjudicial”, afirmó, entre otras cosas, el Presidente del Gobierno.
“Ni Cataluña ni España se callan, nos comprometemos con Ucrania y con Gaza”. El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este mediodía que los socialistas “nos comprometemos ante la injusticia, por solidaridad y en defensa de los derechos humanos. No tenemos ningún problema, somos capaces, desde el primer momento, de condenar los viles atentados terroristas de Hamás, pero la derecha es incapaz de condenar el genocidio del primer ministro Netanyahu en Gaza. Esa es la gran diferencia entre unos y otros”.
Durante la Fiesta de la Rosa que organiza el PSC en Gavà, Barcelona, se ha dirigido a la “derecha faltona, que no para de insultar” para recordarle que, “además de la mala educación, también tendrán mala conciencia. Defender la causa de Ucrania y de Gaza no va de izquierdas o de derechas, va de humanidad, va de justicia y va de paz”. Y se ha referido concretamente al expresidente José María Aznar, “ese hombre que veía armas de destrucción masiva donde no existían y que es incapaz de ver la barbarie que perpetra Netanyahu en Gaza”. “Le digo al señor Aznar, con toda humildad, que de él no esperamos ninguna lección. Lo que esperamos son disculpas, disculpas por su guerra de Irak, disculpas por sus mentiras con la guerra de Irak y también con el 11-M”.
Para Sánchez, “el rumbo del PP lo marcan tres aes: Aznar, Ayuso y Abascal”. Están “instalados en el reino del insulto” porque “no hay proyecto, no hay nada más”. “Estamos asistiendo al colapso político e ideológico de la derecha tradicional en nuestro sistema político”. “El insulto no arregla el problema del acceso a la vivienda de la gente joven ni tampoco reduce las listas de espera de la sanidad pública. Ellos a insultar y nosotros a gobernar, gobernar para resolver los problemas de la gente”. “Este gobierno es importante”, ha remarcado, porque “hoy nosotros somos faro de muchos progresistas que están en la oposición en Europa y en el resto del mundo” al igual que los progresistas españoles miraban en los 90 “a otros gobiernos socialistas europeos.
“Tenemos un proyecto coherente con nuestros principios y con nuestros valores”. El proyecto socialista “no tiene fecha de caducidad”. “La derecha se pone muy nerviosa cuando digo que queremos continuar después de 2027 porque nuestro proyecto político es de avance, de mirar hacia adelante y nunca hacia atrás” y “esta legislatura merece la pena por preservar los derechos, las libertades y continuar avanzando”. Y ha enviado un mensaje directo “a los que no me quieren bien”: “El permiso para gobernar este país no me lo dan las clases altas, me lo da la gente con su voto. La gente, con su voto, nos los da a los alcaldes, a los presidentes autonómicos y, por supuesto, al gobierno de España”.
Durante su intervención, el secretario general del PSOE también ha pedido a la oposición que “deje a un lado su dogmatismo ideológico” y se siente a hablar del Pacto Estado frente a la Emergencia Climática: “No va de siglas, va de vidas y hay que salvar vidas”. Y también ha insistido en la importancia de la quita de la deuda que el PP se niega a aceptar “por dogmatismo puro y duro en contra de los intereses de sus ciudadanos”. Y ha apostado por la reforma de la financiación autonómica durante esta legislatura: “Tenemos que defender el Estado del bienestar y decir que queremos una nueva financiación autonómica para fortalecerlo”.













