Celia Caletrio, como Presidenta del AMPA del Colegio Virgen del Puerto de Mohedas de Granadilla narra su experiencia con la Directoria General de Docencia del PP que negó la palabra crítica mientras defendía la Ley Wert y acusaba a las familias. 
Por Celia Caletrio Gordo.-
La prepotencia del gobierno del PP en Extremadura no tiene ningún límite, y su falta de respeto hacia la ciudadanía alcanza niveles indignantes. En unos tiempos crudos, donde la administración debería usar su firmeza para blindar los derechos de una sociedad apaleada por las implacables políticas neoliberales, aprovecha la indefensión de un pueblo acorralado, para continuar adoctrinando sus obligados feligreses.
Así lo sentimos los representantes de las AMPAS de Extremadura, convocadas por la FREAPA para una jornada sobre “Los derechos y participación de las familias en la educación de nuestros hijos”.
Abrió el acto la Directora General de Docencia, y durante los 20 minutos de su exposición, publicitó la Ley Wert con una desfachatez inverosímil. Hizo a las familias las responsables primordiales de la calidad de la educación, incluso animándonos a ser participativos en los consejos escolares autonómicos y municipales, un cinismo, teniendo en cuenta la pérdida de las capacidades de estos órganos una vez comience a rodar La Wert.
Evidentemente las preguntas de las AMPAS comenzaron, y la señora Directora cambió a tono oscuro. Esperando el aplauso del necio, se llevó la reprimenda de los que allí estábamos, y en mi caso al hacerle una exposición de la realidad de nuestra situación, de las NO becas, de la negación al transporte de nuestros hijos, a las indignaciones en forma de huelgas, manifestaciones, consultas ciudadanas, de los recortes en los presupuestos, su única respuesta fue “no le voy a contestar porque ha usado usted un tono muy agresivo, y yo no vengo a esto”.
En la siguiente pregunta, la misma táctica, y así hasta que otro de los asistentes como signo de solidaridad hacia mi persona se levantó y abandonó el acto, reprimiendo el comportamiento de la ponente. Entre las reflexiones de las AMPAS, a posteriori, todos coincidimos en que una vez más, el gobierno del PP en Extremadura, no está a la altura, no empatiza con la realidad, considera a todos los colectivos como adoctrinados en potencia, sus problemas no son nuestros problemas, y utilizan la táctica de lo que no se nombra no existe.
Afortunadamente para los que allí estábamos, el siguiente ponente, Presidente del Consejo Escolar de Andalucía, mostró cómo allí la Ley Wert se ha debatido en tres ocasiones para que el impacto de la misma no sea tan nocivo, cómo allí las becas las han aumentado en un 7.7%, cómo la apuesta por la participación de las familias es un hecho a través de programas específicos de colaboración, de subvenciones para AMPAS, y cómo la Consejería de Andalucía es férrea en la cuestión de educación, y su máxima es “ni un paso atrás en los derechos adquiridos”.
Me hubiese agradado que la señora Directora hubiese presenciado esta ponencia, ya que la máxima del partido al que representa, fue, literalmente, que “el prepuesto destinado a la educación no influye en la calidad”.
Sin embargo, y por desgracia, abandonó las Jornadas….no sabemos si para acompañar a la señora Consejera que se hallaba participando en una asamblea de la Diócesis a 20 minutos del lugar en donde intentaban sepultar un poco más la Educación Pública.














