Raúl Vázquez Sánchez: Valdecañas, vivir o vivir

Raúl Vázquez Sánchez es el Secretario de Reto Demográfico del PSOE de la provincia de Cáceres.

Las siglas ZEPA significan Zona de Especial Protección para las Aves y se utilizan para proteger por ley las áreas de vital importancia para la supervivencia y reproducción de las aves. Esta protección se extiende no solo a las aves sino también al ambiente o hábitat en el que vive. La red de protección ZEPA tiene como objetivo la conservación de la biodiversidad en Europa, por lo que se tienen en cuenta las necesidades de protección de las áreas de reproducción, alimentación, muda, invernada y descanso de todas las especies, tanto las residentes como las migratorias, para que a su regreso encuentren su “hogar” en buen estado.

La red de protección ZEPA tiene como objetivo la conservación de la biodiversidad en Europa, por lo que se tienen en cuenta las necesidades de protección de las áreas de reproducción, alimentación, muda, invernada y descanso de todas las especies, tanto las residentes como las migratorias, para que a su regreso encuentren su “hogar” en buen estado.

Normativa europea que como toda ley, es susceptible de modificación atendiendo a las necesidades de los estados miembros, y basándome precisamente en la evolución legislativa, el paso de los años y los cambios de época, pretendo explicar como la protección debe incluir la particularidad del medio. En tierra megalítica, de vetones, romanos, árabes y extremeños conquistadores, este rico hábitat permitió sus subsistencias y desarrollos hasta que la Dictadura de Franco acabó con él. Recordemos que bajo la ZEPA, hay mínimo dos cementerios y una fosa común «Las Cruces».

Teórica y técnicamente no se nos puede oprimir nuevamente. Son tantos los proyectos frustrados por informes técnicos en esta comarca: una cementera con unos 100 puestos de trabajo, una factoría de producción de biogás y biodiesel con 30 puestos de trabajo más los indirectos en las parcelas de producción de las materias primas, una fábrica de calzado y peletería con 30 operarios, una de materiales de construcción y encimeras de cocina, un parque eólico,… Todas ellas abortadas por leyes, reglamentos, órdenes y negativas que ponían por encima del futuro de las personas de esta comarca los intereses medioambientales del hábitat animal y vegetal donde se iban a ubicar.

No voy a ser yo ahora, a mis años, un radical negacionista del cambio climático ni nada que se le parezca; pero sí afirmo que los intereses del futuro de mis hijas y de toda su generación, están a la misma altura que esos hábitats… tampoco me encontraréis en la defensa del modelo de desarrollo empresarial instalado en la Isla, su riqueza y su empleo, sí.

Cierto es que cuando se empezó a delimitar esta zepa, lo que ahora es un complejo residencial, turístico y deportivo, la llamada Marina Isla Valdecañas, pudiera ser una zona de confluencia y paso de aves migratorias como la Grulla, aves que descansaban en el eucaliptal y el vertedero incontrolado que se ubicaba en dicho paraje. También pudiera ser que los regidores de los pueblos afectados por ese vertido incontrolado y los quebraderos de cabeza que daba la dichosa isla, vieran con cierto alivio el que se protegiera medioambientalmente y así las sanciones a los insurrectos ya no dependiesen del municipio sino de esferas más elevadas y poderosas.

En cincuenta años de basurero ilegal, los radicales del medioambientalismo no presentaron queja alguna ni movilización al caso y veían con buenos ojos que las grullas se comieran la mierda de los demás.

En cincuenta años de basurero ilegal, los radicales del medioambientalismo no presentaron queja alguna ni movilización al caso y veían con buenos ojos que las grullas se comieran la mierda de los demás. Como tampoco los hemos visto protestar por como esas aves migratorias se salen de sus circuitos, de sus hábitats de protección y vienen a nuestras   parcelas a comerse el grano de las siembras o a nuestras dehesas a por las bellotas de nuestras ovejas, vacas, caballos o cerdos. Ni las parcelas ni las dehesas en las que pastan las grullas como ganadería en extensivo sin control sanitario alguno, están bajo protección ni reciben compensación extra por este robo de producto (y en años como este de sequía extrema estamos para regalarlo…). Más grave, cuando esos intereses radicales no se manifiestan o se oponen a las expoliaciones al hábitat de la zepa que propicia la Confederación y las Hidroeléctricas que gestionan las turbinas de generación de la presa, año tras año y por encima de los intereses de las aves y de los humanos de la zona, y más grave aún sin respetar el caudal ecológico que exige el Plan Hidrológico.

En este momento que se puso tan de moda el Reto Demográfico y su lucha, es obvio que ponga de relieve cuáles son sus fines. Uno de ellos, mejorar la tasa de natalidad: por la manera de entender la vida de las nuevas generaciones va a ser muy difícil modificarla. No otros, como son la generación de empleo, la posibilidad de disponer de viviendas dignas, así como de educación y sanidad tan necesarias PARA MANTENERNOS EN NUESTRO MEDIO. Los Gobiernos, las instituciones y los políticos que creemos en esta lucha debemos poner los medios y los remedios que sean necesarios para consolidar las posibilidades de elección de donde queremos realizar nuestros proyectos de vida. Debemos ser más creativos, propiciar los ecosistemas innovadores para nuestros entornos rurales, que atrapen talento y favorezcan las inversiones necesarias. No es momento de culpas y llantos, es momento de pensar en soluciones que nos den estabilidad y futuro a nuestras economías.

No es momento de culpas y llantos, es momento de pensar en soluciones que nos den estabilidad y futuro a nuestras economías.

El Mar Menor es una zepa, el Pardo es una zepa, en Belvís de Monroy tenemos una zepa urbana en su castillo… En el caso del Pardo es curioso porque deja fuera una península pegada a la M40 con restaurantes, piscinas, pistas de tenis, campos de tiro, parking, una federación de hockey, campos de golf, etc; esta península sirve de acceso a la zepa pero no está incluida y por lo tanto no tiene limitaciones de uso recogidas en el Plan de Gestión de dicha zepa.

Este Plan especifica correcta y muy concretamente cuáles son las zonas de uso general en las que sin haber valores naturales significativos (eucaliptal-vertedero) se permiten actividades humanas. Es por ello que al igual que el Castillo de Belvís, la isla puede ser considerada una zepa Urbana de usos generales; por cierto, el llamado “Poblado de Valdecañas”, también estarían en estos usos.

El objetivo específico de conservación de los hábitats y de protección de las aves que busca la Red Natura 2000 está conseguido. Estas aves no han disminuido su población ni se han visto afectadas por el nuevo hábitat de la isla. Estas aves disfrutan a sus anchas de dehesas como Los Ángeles, Dehesa Vieja, Los Millares, El Ejido, Gamonital, Beruguillas, Espadañal, San Marcos, Guadalperal, Alarza, etc.

En ese punto de confluencia de intereses podemos tomar ejemplo de la gestión del Estuario del Sena en Francia, en el que se procura ser mediador del desarrollo y administrador de un espacio natural protegido. También quizás nos  toque tomar ejemplo de ellos en la parte judicial pues han sido muchos los litigios mantenidos con la Comisión Europea y el TJCE para llegar a puntos de encuentro.

No podemos permitir que nos dejen otra vez huérfanos de ilusión, luchemos por nuestro presente para dar el mejor futuro posible a nuestras hijas e hijos y generaciones venideras.

Por último, para poner de relieve la memoria, antes de la ZEPA en esa demarcación había un BIC y las autoridades del momento lo arrollaron y sacaron de contexto, ¿qué pensaran los Comisarios Europeos, la Comisión en general, sus funcionarios, el propio Tribunal Europeo, si los que descendemos genéticamente del verdadero hábitat de esa zepa de Valdecañas fuimos desarraigados del mismo con una gran mentira de la tiranía franquista? ¿qué dictaminarían estas instituciones y personas si conocieran en profundidad la evolución de este hábitat? ¿Cómo actuarían al saber que dicho pantano enterró uno de los dólmenes más impresionantes de nuestra prehistoria? ¿saben que se han encontrado verracos y restos de época Vetona? ¿Qué dirían al conocer que debajo de las aguas de este pantano se encuentra uno de las más relevantes ciudades romanas de la época de Augusto? ¿Cómo se quedarían al saber que en las inmediaciones de la zepa se encuentra una de las defensas musulmanas del Tajo? ¿Cómo justificarían el desarraigo y la perdida de ilusión de muchas niñas y niños que tuvieron que abandonar su casa, escuela y el hábitat donde nacieron y crecieron?

Defendiendo la sostenibilidad y las compatibilidades lógicas del tiempo que nos tocó vivir, no podemos permitir que nos dejen otra vez huérfanos de ilusión, luchemos por nuestro presente para dar el mejor futuro posible a nuestras hijas e hijos y generaciones venideras. Mantengamos Marina Isla Valdecañas y defendamos todos aquellos proyectos que nos proporcionen prosperidad y bienestar; adaptemos las leyes no para los radicales, insurrectos y tiranos, sino para la humanidad. Salud.

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