Tradición, cultura y teatro en el VI Festival del Tuero de Aldea del Cano

Esta sexta edición se viene desarrollando desde el 10 al 25 de julio con un amplio programa de actividades.

Aldea del Cano, celebra un año más, el Festival del Tuero, un festival que aúna tradición y cultura, que va ya por su sexta edición y que este año comenzó el 10 de julio y se extenderá hasta el 25 de julio. El objetivo principal de este festival es resaltar una tradición centenaria que hunde sus raíces en la Edad Media, y que se ha transmitido de padres a hijos, con los quintos y quintas como protagonistas. Además de promover las actividades artísticas y culturales y los valores que representan, apoyar a los grupos y entidades asociativas cuya finalidad es difundir la cultura extremeña y en este año rendir un homenaje a los aldeanos y aldeanas que han luchado contra la pandemia de la COVID 19.

Esta VI Edición, comenzó el 10 de julio con la representación teatral de la obra Lórjot y el bosque mágico, de Asunción Mieres a cargo del taller de teatro infantil de la localidad Sueños Teatro, con la colaboración de Acallar Teatro y bajo la dirección de Emulsión Teatro. Este festival tiene como punto más importante la representación teatral el sábado 24 de julio, de La Leyenda del Tuero, por Emulsión Teatro, A callar Teatro y Sueños Teatro, bajo la dramaturgia y dirección de Asunción Mieres, y con la colaboración de la Asociación de Mujeres de Aldea del Cano, que se complementa, el domingo 25, con la representación infantil de Un Tuero Parlanchín, por el grupo infantil de la localidad Sueños Teatro, con la colaboración de la AMPA bajo la dramaturgia y dirección de Asunción Mieres.

Por otra parte la Asociación de Mujeres de Aldea del Cano llevará a cabo diversas actividades como, la inauguración del trabajo de decoración del pueblo “Abrazar un Árbol”, una ambientación medieval en la Plaza Mayor, así como una degustación de gazpacho y tortilla.

Con este VI Festival del Tuero, la corporación municipal, asociaciones, vecinos y quintos y quintas se plantean difundir y consolidar este patrimonio cultural y tradicional del Tuero, mediante un programa de actividades reducido por la pandemia

Este evento, por la experiencia de las cinco ediciones anteriores, es un hecho histórico, cultural y artístico. En este sentido, en los próximos meses se inaugurará el Museo del Tuero y de Oficios y Profesiones de la Sierra de Montánchez, y se están ultimando los estudios, investigaciones y recopilación de datos para la presentación a la Junta de Extremadura del documento solicitando la declaración de Bien de Interés Cultural Regional. 

Esta tradición ha evolucionado y se ha adaptado a las nuevas realidades sociales apostando por la defensa del medio ambiente, así la encina seleccionada debe ser apta para poder cortarla, pero además el ayuntamiento realiza una siembrade nuevas encinas en terrenos municipales. 

Por otro lado El Tuero es un hecho que pone de manifiesto valores, como la igualdad entre hombres y mujeres, la participación e implicación de todas las asociaciones y colectivos locales y sirve para  la confraternización y la vuelta de los aldeanos que residen fueran. Los tres momentos claves sirven para la plena inclusión social y personal. 

La tradición del Tuero tiene tres fechas importantes:

El corte, que tiene lugar el 25 de julio, previamente los quintos seleccionaban la encina con el tronco mayor posible.

La traída, a la plaza mayor el 15 de agosto. Uno de los momentos más llamativo, todo el pueblo espera la llegada y los quintos y quintas con la colaboración de padres, familiares y amigos “tienden” el Tuero en la plaza.

La quema el 24 de diciembre, Nochebuena, el momento más emotivo. Los quintos y quintas, y todos los vecinos y vecinas comparten este momento alrededor del fuego.

Hasta el año 2006 la selección, arranque, traída y quema correspondía a los varones que se incorporaban al servicio militar (quintos), con la desaparición del servicio militar la mujer se incorporó a esta tradición. En la quinta del año 2021, con 21 quintos y quinta, se percibe la raigambre profunda de este patrimonio cultural, tanto es así que incluso participan aldeanas y aldeanoscuyos abuelos, padres o madres llevan varias décadas residiendo fuera de la localidad. Esta tradición y sus tres momentos son una seña de identidad y símbolo de Aldea del Cano, por las profundas raíces que tiene en las personas y en la vida local. 

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