El diputado socialista, Álvaro S. Cotrina, reconoce en “la variedad de la provincia de Cáceres una de las herramientas más valiosas para convertir la tradición en nuevos productos de interés turístico.” 
Álvaro S. Cotrina es Alcalde de Salorino, Agente de Desarrollo Local y, por tanto, un enamorado de “lo nuestro, pero no como patriotismo barato, sino como ejemplo de que la belleza y el valor de nuestra tierra está en la variedad, en las costumbres pinceladas por años duros y mejores, en los productos que adornan nuestras mesas y en los paisajes que se reproducen como en un sueño a la vez que vas viajando por la provincia”.
“No podemos, no queremos y no vamos a renegar de nuestro pasado, de nuestras patatas a la lumbre y de nuestras tabletas fotografiando lo que Azorín llamaba la sutil trama de la vida cotidiana. Cultura, en sentido amplio, es toda una tradición y su metamorfosis hacia nuevas amplitudes que están aquí y seguirán llegando para quedarse”, recordó Álvaro S. Cotrina.
“Somos el Vostell, su rupturismo y encuentro a la vez con la maravilla de Los Barruecos, somos las paredes de pizarra que debemos recuperar porque es una marca de origen que no podemos perder, somos El Anillo en Tierras de Granadilla, somos la miel de Las Hurdes y la inhóspita belleza de los buitres volando el cielo de Monfragüe. Tenemos tanto y tan hermoso que se nos llena el pecho de orgullo”, se emociona el socialista.
“Y por todo lo que tenemos y valoramos, estamos ante la obligación de buscar nuevos caminos que lleven el progreso a un futuro de unas generaciones que también debemos preparar a partir del conocimiento de lo nuestro, de las tecnologías, de los idiomas y de las nuevas técnicas de posicionamiento para que franceses y alemanes, chinos y japoneses vengan, se queden, disfruten y gasten”, apostó el Diputado.
“Es imposible vivir del pasado en el pasado. Lo que es necesario e imprescindible, repito, es vivir el pasado como herramienta para un futuro mejor. Ya hemos sido capaces de revolucionar pacíficamente nuestras vidas y conseguir que del analfabetismo puro y duro que dejó el tardo franquismo, crecieran universitarias que tenemos que recuperar porque sin conocimiento seremos un relato incompleto”, finalizó Álvaro S. Cotrina.













