La apisonadora del PP arremete ahora contra el medioambiente en la provincia de Cáceres. La reciente desaparición del Consorcio MEDIO XXI creado por el último gobierno socialista en la Diputación de Cáceres así lo demuestra. 
Nota Informativa PSOE de la Provincia de Cáceres
Sin sentido, sin justificación, “porque yo mando” y porque el medioambiente, como las nuevas tecnologías, como tantas otras cosas se las trae “al pairo”, el PP ejerce su poder y demuestra su soberbia haciendo desaparecer una de las iniciativas con mayor proyección que inició en su última legislatura el PSOE en la Diputación de Cáceres.
Pero lo que molesta no es la inquina descarnada que el PP ejerce contra el Partido Socialista, si sus consecuencias no fueran tan trágicas, uno hasta se reiría de lo burdo de su proceder porque en el fondo sólo es espejo de su inferioridad, de su pequeñez, de su incapacidad para gestionar iniciativas cargadas de futuro y de bienestar para los ciudadanos del ahora y del mañana. Ya dice el refranero popular que “de donde no hay no se puede sacar”.
Lo terrible de esta noticia, es que como siempre y una vez más, las consecuencias las pagará la ciudadanía. La desaparición del Consorcio MEDIO XXI costará dinero a los ciudadanos de la provincia que tendrán que pagar más por el recibo del agua, tendrán que hacer frente al mantenimiento de las infraestructuras potabilizadoras, depuradoras, etc…, y en muchos casos dejarán de tener garantizado el servicio, al menos el de depuración. Pero también sufrirán este desastre las próximas generaciones que se encontrarán con un medioambiente menos sostenible, menos limpio, menos habitable.
El Consorcio MEDIO XXI se puso en marcha con dos objetivos esenciales: garantizar la prestación de los servicios relacionados con el ciclo integral del agua en los municipios de la provincia, y realizar proyectos orientados a mejorar el medioambiente velando, en todo caso, por el cumplimiento de las exigencias legales en materia medioambiental. La contratación de técnicos especializados para procurar asesoramiento a los ayuntamientos, la utilización del principio de economía de escala para reducir los costes de gestión de los servicios, y disminuir así el importe de la factura del agua que pagaba el ciudadano, y en todos caso controlar la gestión de los servicios municipales de suministro, potabilización y depuración el agua fueron las ocupaciones del Consorcio Medio XXI relacionados con el ciclo integral del agua. Dar solución al problema de los vertederos incontrolados de residuos procedentes de la construcción y la demolición, es decir las “escombreras” ilegales que encontrábamos en nuestros municipios y en las cunetas de nuestras carreteras, uno de sus logros, pendiente de finalizar por la sinrazón del PP de hacer desaparecer ese consorcio.
Pero además la desaparición del Consorcio Medio XXI complica aún más que la provincia de Cáceres cumpla con la agenda fijada por la Directiva marco del Agua, según la cual los Estados miembros se comprometen en 2015 a garantizar la depuración de las aguas residuales en todo su territorio, como uno de los objetivos a cumplir para conseguir el más general de “alcanzar el buen estado de los ecosistemas acuáticos”. En consecuencia, la provincia de Cáceres está abocada a ser vagón de cola también en esto.
Y si además aplicamos la máxima del PP según la cual “sólo nos podemos permitir aquello que podemos pagar”, en muchos pueblos de la provincia de Cáceres tendrán que dejar de funcionar las depuradoras de aguas residuales y también en algún caso las potabilizadoras. ¿Puede alguien imaginar a qué nos conduce esto?.
La solución medioambiental del PP ha sido obligar a todos los ciudadanos a pagar el conocido CANON del agua, que consiste fundamentalmente en penalizar a los ciudadanos por ejercer nuestro derecho a acceder a un recurso público y universal como es el agua. ¿Sabemos en qué está invirtiendo el Sr. Monago lo que recauda a través del Canon del Agua?; ¿saben los ciudadanos que el importe de ese canon sólo puede destinarse a mejorar el servicio del agua, a mantener las infraestructuras, y en consecuencia a reducir los costes? Desgraciadamente todo apunta a que el destino real está siendo más espurio.
Los ciudadanos no somos una entelequia, somos personas que sufrimos el paro, la bajada de salarios, el aumento de los precios, la desaparición de ayudas, el repago de servicios públicos, etc… y tenemos una capacidad económica limitada, por tanto el partido popular debería considerar que iniciativas como el Consorcio Medio XXI son prioritarias y deben mantenerse porque suponen mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, repartir equitativamente los gastos que supone esa mejora, y además asegura una intervención pública necesaria para velar porque se presente con todas las garantías servicios tan esenciales como los incluidos en el ciclo integral del agua.
¡Que nadie diga que todos somos iguales!














