Las JJSS de la provincia de Cáceres lamentan las palabras de Rocío Mendo, Presidenta provincial de NNGG del Partido Popular a través de las redes sociales, sobre las movilizaciones con motivo del 8 de marzo, donde explicaba los motivos para no apoyar el 8M, manifestado “yo estoy muy a gusto conmigo misma y no me siento cosificada como vosotras, porque solo queréis llamar la atención cuando decís que estáis “invisibilizadas” y parece que necesitáis un reconocimiento social para ser felices”.
En su publicación también señalaba que “si quiero barrer la cocina la voy a barrer porque me da la gana y porque me gustan las cosas limpias y no vivir entre porquería” y concluía “parecéis un poco perezosas (por no decir vagas) diciendo y utilizando a los hombres que os cubran en vuestro puesto de trabajo cuando la mitad de vosotras no os habéis leído las 30 páginas del argumentario de la huelga y os iréis de cañas con vuestras amigotas”.
Juventudes Socialistas contesta a estas palabras con motivos para secundar la huelga y acudir a las manifestaciones convocadas: “Vamos porque no es violencia doméstica, es violencia de género; vamos porque la brecha salarial todavía se sitúa en el 23% a nivel global; vamos porque una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia física o sexual; vamos porque se denuncian 3 violaciones al día en nuestro país; vamos por las 1.000 mujeres asesinadas en nuestro país a manos de sus parejas o exparejas en los últimos 15 años, también por sus hijos e hijas; vamos porque en España aún las mujeres cobran un 30% menos que los hombres y porque la desigualdad salarial no consiste sólo en cobrar menos que tu compañero de trabajo; vamos porque cuando alguien tiene que acompañarme a casa para sentirme segura, es que la sociedad que me rodea no es segura y soy vulnerable”
Por su parte la Secretaria Provincial de Juventudes Socialistas de Cáceres, Paula Rodríguez Pallero, invita a una profunda reflexión con este tema, asegurando que “el hecho de que tú, en primera persona, no vivas o mejor dicho, creas no vivir en desigualdad de género, no implica que no exista. No se trata de una misma, se trata de todas y cada una de las mujeres que viven día a día la violencia que se ejerce por sistema a las mujeres por el mero hecho de ser mujeres.” “Es imposible solucionar un problema si antes no se reconoce, y es muy importante que tomemos consciencia de la discriminación que sufren las mujeres”, sentencia.













