Es conmovedor el reconocimiento de la sociedad a aquellas heroínas y a aquellos héroes que no sabían, que no sabíamos, iban a estar destinados por la historia a cumplir con deberes esenciales para que sigamos marchando a pesar de todo.
Reconocer a los sanitarios es reconocer el valor de lo público y pasar factura a quienes quisieron hacer de la sanidad un negocio privado. De aquellos recortes estas tragedias, por supuesto, pero seguimos adelante y la gente reconoce el trabajo encomiable de nuestro personal de salud.
Transportistas que no paran y se exponen. Cajeras y cajeros que, día a día, van a su trabajo para dar lo mejor de sí y soportar también el humor de los demás. Ciudadanas y ciudadanos anónimos que son parte imprescindible de la reconstrucción de este país. Espero y deseo que le paguemos con relaciones laborales justas para siempre y no con la precarización con la que soñaron los dueños del mercado, sí, los mismos que querían hacer negocio con la sanidad.
Cada día, desde el PSOE de la provincia de Cáceres nos organizamos para vernos la cara. Nos reunimos con Portavoces, Alcaldesas y Alcaldes telemáticamente, como podemos y digo cómo podemos, porque la conexión en las zonas rurales es la que es. Esperemos que cambie y deje de haber dos ritmos de conectividad, porque el mundo rural necesita de comunicaciones a la altura del mercado en el que compite.
Más allá de este breve paréntesis, es un imperativo moral reconocer el trabajo de nuestras compañeras y de nuestros compañeros en los municipios. Preocupados por sus vecinas y vecinos, nos cuentan, nos preguntan y nos piden soluciones para el presente y ofrecen su punto de vista para la crisis que vendrá después de superar al COVID-19.
Son auténticos servidores públicos que lo único que persiguen es que sus pueblos progresen, que nuestros mayores no se contagien y que nuestros empresarios puedan seguir dando lo mejor de sí que no es otra cosa que generar riqueza y, por tanto, empleo.
Como Secretario General de un partido que ha sufrido muertes y persecución, que ha dado lo mejor de sí para la transformación de España y que le toca lidiar con esta pandemia, expreso mi reconocimiento y orgullo de tener Alcaldesas, Alcaldes y Portavoces que dan todo de sí, en primera línea de combate, para servir a su gente. Sin ellos, sin ellas, no podríamos y, con ellas, con ellas, podemos.













