Álvaro S. Cotrina es Secretario General del PSOE de la provincia de Cáceres y Diputado Regional en la Asamblea de Extremadura y Alcalde de Salorino.
En el Hotel Palacio Haza de la Concepción, emprendimiento de dos mujeres rurales que creen en la ruralidad pujante de nuestra tierra, iniciamos el curso político, un curso con la mirada puesta en el 2027, año en el que nos jugamos el futuro, la vertebración del territorio y los proyectos destinados a cambiar nuestra provincia, proyectos que María Guardiola viene silenciando interesadamente porque nos quieren echar de nuestros pueblos.
Dentro de nuestra mirada de la provincia, no descubrimos nada si digo que Cáceres y Plasencia son imprescindibles para ganar las elecciones sí, pero es aún más trascendente es que se conviertan en el motor que nos impulse para ganar el futuro en un esquema vertebrador que conformen junto a sus entornos.
Vamos a presentarnos con candidaturas fuertes, llenas de vida y de proyectos que superen fronteras ideológicas y prejuicios, para que en cada barrio sumemos voces de que defiendan y crean en ciudades amables con el medioambiente, dispuestas a innovar para crecer y preparadas para asumir el flujo poblacional de sus alrededores y del turismo.
Entendemos a la provincia de Cáceres como un tejido de diferentes niveles poblacionales, como es obvio. En este sentido, los municipios intermedios también son fundamentales para defender nuestro modelo de desarrollo y, cómo no, para ganar la Diputación de Cáceres en 2027.
Nuestro reto es ser la punta de lanza de una sociedad que nos necesita como referentes en la defensa de las mayorías, como garante de los derechos y como una organización que no dice que no a todo, sino que busca y encuentra las maneras en que las personas se sientan plenas como individuos y parte de la sociedad. Vamos a doblarle el pulso al pesimismo, a los agoreros del odio y a los voceros de la vuelta al pasado.
Asumimos la necesidad de trabajar en estrategias diferenciadas para cada cabecera de comarca, con estudios previos que nos sitúen con el menor margen de error posible. Entender cómo piensan las mayorías, interpretarlas y construir programas que amalgamen las reivindicaciones ciudadanas y nuestra invitación a soñar conjuntamente, contribuirá a que seamos escuchados, atendidos y elegidos como la mejor opción.
Es evidente que nuestros valores no cambian, pero la sociedad sí y debemos entender esos cambios para asumirlos, vencerlos y superarlos con políticas que nos hagan más competitivos y fuertes. Además, dentro de una sociedad que consume odio y mentiras, tenemos que presentarnos como alternativa real contra el pesimismo, como una organización moderna y en la vanguardia de todos los cambios que mejoren nuestras vidas. No vamos a rendirnos ante nada, ni ante nadie.
Nuestro reto es ser la punta de lanza de una sociedad que nos necesita como referentes en la defensa de las mayorías, como garante de los derechos y como una organización que no dice que no a todo, sino que busca y encuentra las maneras en que las personas se sientan plenas como individuos y parte de la sociedad. Vamos a doblarle el pulso al pesimismo, a los agoreros del odio y a los voceros de la vuelta al pasado.
Toda organización requiere renovarse para mantenerse viva y la renovación orgánica dará paso a nuevas candidaturas, nuevas herramientas y nuevas estrategias. Lo de siempre ya no nos vale. Lo de siempre nos deja un paso atrás. Por ello, impulsaremos todo lo nuevo que sea necesario para ser oídos en la calle y para demostrarle a la gente que renovarse es vital, que estamos más fuertes que nunca y que estamos allí, a pie de calle, para construir el futuro.
Así que vienen tiempos de cambios, a la par de los cambios que sufre el mundo y nuestra tierra. Cada día, trabajamos en entender esos cambios y en protagonizarlos porque no queremos ser los invitados por el futuro; queremos ser las y los protagonistas de esos cambios que construirán la provincia de Cáceres que todos queremos y que llevamos años construyendo.














