Álvaro S. Cotrina: «Guillermo, el legado de las buenas personas»

Hace un mes nos dejó Guillermo Fernández Vara. A continuación, las palabras de nuestro Secretario General, Álvaro S. Cotrina.

Es muy difícil sostenernos sin ejemplos de vida, sin conductas a las que imitar, sin ejemplos a los que seguir. La única garantía de dar pasos seguros ante los retos que se presentan y asumimos son, precisamente, aquellas personas que nos demostraron, con sus aciertos y errores, que la honestidad y la sencillez son garantía de éxito y aportación social.

Guillermo es ese ejemplo, ese compendio de conductas que aspiramos a continuar, una pesada carga que nos imponemos porque sabemos que es lo correcto.

Decía Guillermo que el PSOE era su otra familia y en ella nos reconocemos, nos definimos y nos abrazamos en torno a las ideas que nos conmueven porque transformar el mundo desde nuestro barrio, desde nuestro pueblo, nos enaltece y nos hace buenas personas. Incluir es querer, igualar es proyectar.

Del Presidente aprendí que no hay que buscar nunca el foco, que la luz viene sola y es para pocos, que la luz elige a las buenas personas y yo aprendí a identificarlas. Él era esa buena persona, sin rencores, sin odios, sin necesidad de revancha porque Guillermo era íntegro.

La única garantía de dar pasos seguros ante los retos que se presentan y asumimos son, precisamente, aquellas personas que nos demostraron, con sus aciertos y errores, que la honestidad y la sencillez son garantía de éxito y aportación social. Guillermo es ese ejemplo.

Cuando él estaba todo era muy fácil. Teníamos que seguir su paso, su ejemplo y su inquebrantable compromiso con la vida. Era escuchar y aprender, aprender y actuar, actuar y transformar. Nos remarcó siempre que quien gana es la gente y por eso luchamos, por transformar nuestra tierra y la vida de la gente a mejor. Otra de sus enseñanzas que nos moviliza, una más.

Ahora, quien no entienda el peso que cargaremos con el vacío que nos deja, estará menospreciando el tiempo que nos toca vivir. Yo soy de los que piensan, dudan, esperan. Soy de los que siente el enorme peso de nuestra historia y la responsabilidad que tenemos.

Nunca estaremos a la altura de Guillermo, lo sé, pero por lo pronto debemos obligarnos a pensar qué haría él en cada situación que nos toque enfrentar. Así lo hizo él con los que nos precedieron y por eso supo mantener el legado socialista intacto. Querer a la gente es nuestro credo, mantenernos humildes ante los problemas de las personas, escucharlos y atenderlos es una obligación humana.

Quien no entienda el peso que cargaremos con el vacío que nos deja Guillermo, estará menospreciando el tiempo que nos toca vivir. Yo soy de los que piensan, dudan, esperan. Soy de los que siente el enorme peso de nuestra historia y la responsabilidad que tenemos.

Por ahí vamos a caminar, persiguiendo pasos y sombras, abrazándonos al dolor que deja su partida, y a las palabras y conductas que nos han marcado a fuego. Mantener vivo su recuerdo aun negándonos a despedirlo porque despedirte es imposible, querido Presidente. Nunca despides a un referente, ni a un Maestro, ni alguien que, sin serlo, siempre se comportó como un padre.

Despedirte es imposible porque tu legado está en cada calle de Extremadura y en el corazón de todos los extremeños y extremeñas. Despedirte es imposible porque has dado sentido al alma socialista y has puesto nombre propio en el valor de lo público, tú que pudiendo hacerlo de otra manera pusiste por delante lo que construiste para todos y todas.

Así que demos pasos al frente, juntas y juntos, sabiendo que no somos el ombligo de esta tierra y que en esta tierra hay gente sabia en cada rincón, gente simple y buena que quiere lo mejor para todos y todas. Como Guillermo.

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