Álvaro S. Cotrina es Secretario General del PSOE de la provincia de Cáceres y Diputado Regional en la Asamblea de Extremadura y Alcalde de Salorino.
“No pienses qué puede hacer tu país por ti. Piensa qué puedes hacer tú por tu país”
John F. Kennedy
Pertenezco a una generación joven dispuesta a devolverle a nuestra tierra, lo que nuestra tierra nos da. Aquí nos hemos formado, hemos crecido, nos hemos curado y hemos aprendido a sentir el cariño y el respeto por nuestra gente, nuestra cultura y nuestra capacidad para anteponernos a cada reto que la vida nos presenta.
Parafraseando a John F. Kennedy (20 de enero de 1961) en su discurso de investidura, ha llegado la hora de preguntarnos qué podemos hacer por cada uno de nuestros pueblos, nuestras ciudades, nuestra provincia y nuestra región.
Mi generación se presenta ante la ciudadanía con rebeldía, con la irreverencia de quienes queremos cambiar la historia, superar conflictos, apaciguar el odio y tender la mano a nuestros paisanos y paisanas para construir una región que deje de ser de ida y se convierta en una Extremadura de vuelta. Eso es, torcer la curva demográfica y crecer juntas y juntos para nunca más tener que irnos de aquí si aquí queremos hacer nuestra vida.
Una sociedad que esté segura de que su esfuerzo vale la pena porque hay un Estado que la necesita con toda su preparación y talento, un Estado dispuesto a quitar barreras burocráticas para que el talento sea premiado como merece, un talento al servicio de un modelo económico que trabaje en cuatro ejes principales: vivienda, empleo, servicios públicos y movilidad/conectividad.
No, no es sólo un deseo, es una convicción valiente que parte de la necesidad de edificar una sociedad que crezca en libertad y progreso, sin retrocesos en materia de derechos civiles, una sociedad que esté segura de que su esfuerzo vale la pena porque hay un Estado que la necesita con toda su preparación y talento, un Estado dispuesto a quitar barreras burocráticas para que el talento sea premiado como merece, un talento al servicio de un modelo económico que trabaje en cuatro ejes principales: vivienda, empleo, servicios públicos y movilidad/conectividad.
Esto es caminar hacia el futuro sabiendo que el futuro depende de nuestros aciertos y no de un destino negro marcado por la historia. Un futuro en el que desechemos los ruidos del odio, el veneno y la toxicidad de quienes no tienen otra ocurrencia estratégica que el enfrentamiento.
Nuestro objetivo es, por el contrario, dar espacio a lo que Obama llamaba la audacia de la esperanza, una narrativa superadora que no nos detenga ni nos dé excusas para el lamento. Tenemos todo y podremos con todo porque hemos llegado para dar lo mejor de nosotras y de nosotros por nuestras madres y abuelos, por nuestros hijos e hijas, por una tierra que avance a pie firme y con decisión, hacia un nuevo tiempo.














