Blanca Martín Delgado, Presidenta de la Asamblea de Extremadura, se suma al Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama. 
Por Blanca Martín Delgado.-
Todo cambio social requiere un proceso de conocimiento y concienciación. Así es cuando hablamos de igualdad, violencia machista o la cooperación al desarrollo con países que no conocen el agua potable y conviven con la indigencia.
No podemos concebir una situación de normalidad si, previamente, y desde las instituciones principalmente, no exponemos sin tapujos cuáles son los dramas a los que nos enfrentamos y por qué es imprescindible el aporte de una mayoría que camine en la misma dirección. Una sociedad sana es una sociedad más desarrollada y, aunque parezca obvio, es necesario remarcarlo.
Es precisamente para eso, para recordar y concienciar, que cada 19 de octubre se celebra el Día del Cáncer de Mama. Los números describen la importancia de esta enfermedad. Casi setenta mil mujeres sufren cáncer de mama cada año y, estadísticamente, una de cada ocho mujeres lo sufrirá a lo largo de su vida. Estamos, ni más ni menos, ante el tumor más frecuente entre las mujeres occidentales.
Por tanto, el cáncer de mama necesita que toda la sociedad sepa, esté informada y se conciencie, para poder diagnosticarlo precozmente. En los últimos años, gracias a la información y campañas de detección temprana, hemos conseguido aumentar la supervivencia en un punto y medio porcentual año tras año.
Interesante recordar que “cada año disponemos de mayor información para diagnosticar precozmente y tratar el cáncer de mama, lo que ha permitido que la supervivencia global a los 5 años del diagnóstico de este tumor sea del 82,8% en nuestro país (Eurocare-5), por encima de la media europea y similar a los países con las mejores cifras de supervivencia.”
Es indudable que salir de una enfermedad tan común y que afecta a tantas mujeres, necesita del diagnóstico precoz y del acompañamiento médico y psicológico para que el paciente y su familia generen un entorno en el que la lucha contra el cáncer de mama favorezca su curación.
Debemos continuar educando a la sociedad sobre lo imprescindible del diagnóstico precoz y, para ello, la realización de mamografías periódicas en mujeres de 45-50 años. También es importantísimo saber que pequeños cambios en nuestro estilo de vida puede evitar que aparezca el cáncer de mama. Prevenir la obesidad tras la menopausia es una de las pequeñas grandes formas de ayudar a prevenir el cáncer.
Este artículo no trata de ser un espacio de consejos sanitarios porque no está en mi intención ni capacidades. Por el contrario, tratamos de clarificarnos el camino a partir de la concienciación del problema, de la inmensa cantidad de mujeres que lo sufren y de cómo poder prevenirlo o curarlo.
Las administraciones tienen que poner el foco en la prevención como forma más eficaz para detener el aumento de la aparición de casos y, además, invertir decididamente en investigación para progresar hacia la disminución de casos o, en su defecto, en el aumento de la esperanza de vida entre las mujeres afectadas.
El 19 de octubre, Día del Cáncer de Mama, es una buena ocasión para sumar nuestro granito de arena en esta lucha cotidiana de miles y miles de mujeres junto a sus familias. Es un gran día para sumarnos, todas y todos, a la rosa.













