Blanca Martín, compartiendo la iniciativa de la Fundación Triángulo, recibe este lunes a Henry, el nigeriano que está pasando por un calvario en un mundo que aún vive en la represión y la desigualdad. 
La Presidenta de la Asamblea de Extremadura, Blanca Martín, en su primer discurso ocupando el cargo, hizo evidente su compromiso con la libertad y la igualdad. Dejó claro que no llegaba a esa responsabilidad para que nada cambie y, dentro de un proyecto político provincial y regional, se mostró como el ejemplo más fiel de lo que Miguel Ángel Morales describió como «una lucha por la igualdad hasta que sea un rasgo cultural inalterable y no un hecho excepcional».
En ese afán por defender la libertad, la inclusión y la igualdad, sin importar fronteras, Blanca Martín ha decidido, desde la Presidencia de la Asamblea, contribuir a la consecución de la equidad en derechos, contra viento y marea, contra leyes retrógradas y contra todo aquel que quiera adueñarse de la vida de los demás.
Este es el caso de Henry, el amigo nigeriano que después de vivir 8 años continuados en España, tiene una orden de expulsión sobre su cabeza -paralizada de momento-. Si expulsar a un ser humano de cualquier espacio refleja la falta de humanidad de un sistema, la preocupación es doble ya que Henry es homosexual y en su país de origen la homosexualidad es un delito con pena capital.
Blanca Martín estará con él este lunes en la Asamblea de Extremadura para interesarse por su situación y para respaldar los derechos humanos que, en la mayoría del Planeta, siguen siendo una excepción. Nos comprometemos con la igualdad y la libertad individual. Blanca Martín es un ejemplo de ello.













