El secretario general del PSOE asegura que «el difícil momento que vivimos no debe hacernos perder la perspectiva» y por eso el Gobierno progresista va a seguir adelante.
Querida compañera, querido compañero:
Sé que muchos de vosotros vivís estos días con dolor, indignación, y una mezcla de desconcierto y tristeza. Compartimos ese sentimiento. Ningún militante de un partido como el nuestro puede mirar con indiferencia las noticias de actos que nos repugnan. No sólo por la falta de ejemplaridad. Sino por el machismo que proyectan algunas declaraciones conocidas, totalmente incompatibles con los valores progresistas y profundamente feministas de nuestra organización.
La sospecha de que compañeros que ocuparon altas responsabilidades hayan traicionado la confianza de este partido y de los ciudadanos es una herida que nos duele a todos. Desde el primer momento, hemos actuado con contundencia, pidiendo la renuncia inmediata de quien estaba implicado. Sin matices ni ambigüedades. Sin confundir jamás la lealtad con la complicidad, ni la presunción de inocencia con la impunidad.
Ningún partido está a salvo de la infamia de la corrupción. Pero lo que marca la diferencia es cómo se reacciona ante ella. Y nosotros siempre lo haremos en coherencia con nuestros valores, los de una organización democrática, decente y comprometida con el interés general.
Nosotros expulsamos a quienes nos fallan; otros, los protegen. Nosotros tomamos decisiones rápidas y ejemplarizantes; otros escriben mensajes de apoyo. Nosotros denunciamos las prácticas corruptas; otros las encubren y amparan.
España tiene corruptos, es cierto. Pero también tiene instituciones que funcionan, una ciudadanía exigente y un gobierno que responde. Y, por supuesto, tiene un Partido Socialista Obrero Español limpio, en el que militantes como tú trabajan y colaboran día tras día para construir un país mejor y un mundo más justo.
El difícil momento que vivimos no debe hacernos perder la perspectiva. No hay un sistema podrido cuya reforma haya que abordar políticamente. Hay una democracia que se defiende de los casos de corrupción, con la ley y la justicia.
La corrupción se combate con mejores medios y las herramientas adecuadas. Y es lo que haremos, apelando una vez más al debate sereno con quienes quieran sumarse a él para aportar y mejorar.
Tienen a su disposición una herramienta prevista en nuestro ordenamiento, como la moción de censura. Si pretenden hacer uso de ella, que sean coherentes y presenten un proyecto alternativo de país. No lo harán. Porque carecen de él.
Sé que la decepción que implica este caso es enorme. Soy el primero en pedir perdón por lo que representa. Pero no debemos olvidar todo lo que hemos alcanzado en estos años, también en materia de lucha contra la corrupción: más transparencia, leyes más duras, mayor rendición de cuentas, y una mejor posición de España en los rankings internacionales.
Hay muchos asuntos que afectan a la vida de la mayoría —sanidad, vivienda, pensiones, empleo, lucha contra el cambio climático, igualdad— por los que merece la pena seguir luchando. Desafíos que no se resuelven con titulares ni linchamientos, sino con trabajo y políticas públicas justas, modernas y eficaces.
Para eso obtuvimos la confianza mayoritaria del parlamento. Y por todos esos desafíos vamos a seguir adelante. Con la misma ilusión y ganas que el primer día. Con más aún si cabe, porque los socialistas siempre nos hemos crecido ante la adversidad, dando lo mejor de nosotros mismos.
Compañeras, compañeros:
Sé que la decepción es enorme. Pero también debemos tener claro que nos enfrentamos a una operación de demolición moral. La mejor forma de salir de esta prueba es recordar por qué estamos aquí. No hemos venido a ocupar sillones. Hemos venido a mejorar la vida de la gente, a combatir la desigualdad y a defender las libertades. Y no vamos a permitir que nada nos aparte de esos anhelos en los que millones de personas han depositado sus esperanzas. Ahora es el momento de la templanza, la coherencia, la claridad y el orgullo. De que cada acto que hagamos sea comprensible para la ciudadanía, respetuoso con nuestros valores y útil para la democracia.
Contad conmigo. Yo cuento con vosotros.
Con afecto y confianza,
Pedro Sánchez
secretario general del PSOE














