Clara Jiménez Santos: «¿Dónde se han invertido los fondos del Pacto de Estado?»

Artículo de Clara Jiménez Santos, Secretaria de igualdad del PSOE de la provincia de Cáceres.

Cada año, todos los ayuntamientos de España reciben fondos del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Son recursos económicos con un fin muy claro: prevenir la violencia, sensibilizar a la ciudadanía y garantizar que las mujeres vivan vidas dignas, sin miedo ni discriminación. Sin embargo, en demasiados municipios, este dinero se trata como una partida secundaria. Y lo preocupante es que, como cada junio, muchos aún no lo han utilizado.

Este mes finaliza el plazo para desarrollar las acciones financiadas por el Pacto de Estado. Y asistimos, una vez más, a una carrera contrarreloj por justificar gastos que, en ocasiones, poco o nada tienen que ver con la finalidad de estos fondos. La prisa sustituye a la reflexión. Lo superficial sustituye al compromiso. Se priorizan intervenciones materiales que poco aportan a la transformación profunda que exige una sociedad libre de violencias machistas.

Queremos decirlo con claridad: los bancos, el mobiliario urbano o las lonas sin contenido no construyen igualdad. Lo que verdaderamente importa son las acciones con impacto: formación para profesionales, talleres en centros educativos, campañas sostenidas de sensibilización, puntos violeta, espacios de reflexión, de cuidado y de seguridad. Lugares donde se pueda hablar, aprender, prevenir y actuar. Y por supuesto, cuando otros recursos públicos no alcanzan, intervenciones directas de apoyo, acompañamiento o atención a mujeres víctimas de violencia, para que ninguna se quede atrás por falta de acceso o de medios.

Lo que verdaderamente importa son las acciones con impacto: formación para profesionales, talleres en centros educativos, campañas sostenidas de sensibilización, puntos violeta, espacios de reflexión, de cuidado y de seguridad.

Especialmente en provincias como la nuestra, con municipios pequeños y presupuestos ajustados, estos fondos son una oportunidad única para llegar donde normalmente no se llega. Son una herramienta para impulsar políticas públicas allí donde más se necesitan, con cercanía y conocimiento del territorio. Son clave para que la igualdad no sea solo urbana, institucional o de grandes cifras, sino cotidiana, rural y real.

No utilizarlos, o hacerlo sin coherencia ni propósito, es una forma de violencia institucional. Es invisibilizar a las mujeres, minimizar el problema y diluir la responsabilidad de las administraciones públicas. No basta con cumplir el trámite, hay que actuar con sentido, con perspectiva feminista y con voluntad transformadora.

En un momento político donde algunas voces quieren retroceder décadas, donde se cuestiona incluso el término de violencia de género, los ayuntamientos tienen que dar la talla.  Son la administración más cercana, la primera puerta a la que llaman muchas mujeres. Por eso, su compromiso debe ser firme y constante.

Desde el PSOE de Cáceres lo decimos alto y claro: la igualdad no se improvisa, se planifica. No se esconde, se defiende. No se recorta, se refuerza. Porque sin igualdad no hay justicia, y sin justicia no hay democracia.

Por favor, ni un euro sin sentido. Ni un paso atrás.

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