El PSOE de la provincia de Cáceres continúa su agenda territorial con encuentros directos con la militancia. Este martes, Álvaro S. Cotrina, se reunió con la militancia de Palomero y Marchagaz.
El tema central de la reunión fueron las ayudas agroambientales, como el olivar ecológico, que tienen una regla clara: se solicitan junto a la PAC y se cobran al año siguiente en un pago aparte. Con el PSOE, en 2021, 2022 y 2023, estas ayudas se abonaron siempre en marzo o abril. Con la llegada de María Guardiola, en 2024 se pagaron el 3 de julio y en 2025, a día de hoy, no se ha pagado nada. Todo ello en dos años de malas cosechas, cuando estas ayudas son vitales para el campo. Legalmente pueden retrasarlas hasta el 30 de junio, sí, pero antes nunca se hacía: esto no es normalidad administrativa, es mala gestión.
Resumen
Con el PSOE, los plazos eran razonables y previsibles:
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2021 → pago en marzo/abril
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2022 → pago en marzo/abril
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2023 → pago en marzo/abril
Es decir: los agricultores podían contar con ese dinero cuando más falta hace, antes de afrontar campañas y gastos.
¿Qué ha pasado con Guardiola?
Con la llegada de María Guardiola, todo se rompe:
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2024 → el pago se hace el 3 de julio, con meses de retraso.
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2025 (ayuda solicitada en 2024) → no se ha abonado absolutamente nada.
Desde la UPA se reconoce que legalmente pueden pagar hasta el 30 de junio, pero el dato clave es este:
con el PSOE nunca se apuraron los plazos de esta manera.
Y el contexto lo agrava todo
Estos retrasos llegan en dos años de cosechas muy malas, con costes disparados y rentas agrarias bajo mínimos.
En ese escenario, pagar las ayudas a tiempo no es un favor: es una prioridad básica de gestión.
Lo que estamos viendo no es un problema técnico, es falta de voluntad política y desorden en la Junta.
Cuando el campo más necesita respaldo, el gobierno de Guardiola responde con retrasos y silencio.
Y eso, en el mundo rural, se paga caro.
No es una opinión: son fechas, son hechos y son ingresos que no llegan.














